El ingrediente activo de los hongos mágicos, la psilocibina, puede tener un efecto de “reseteo” en el cerebro que ayuda a los pacientes a superar la depresión, han demostrado los científicos.

Muchos de los participantes del estudio describieron voluntariamente la sensación de que sus cerebros se “reiniciaban” después de sólo dos experiencias con psilocibina.

La sustancia psicoactiva desintegra temporalmente la “red del modo predeterminado”, que es un conjunto de regiones cerebrales altamente conectadas que son particularmente activas durante la introspección y cuando estamos bajo estrés.

Después de las experiencias con psilocibina, los investigadores del Imperial College London descubrieron que estas áreas del cerebro se reintegraron, se volvieron más estables y que la mayoría de los participantes sintieron alivio inmediato y continuo de su depresión.

El director de investigación psicodélica del Imperial College London, el Dr. Robin Carhart-Harris, y su equipo reclutaron a 20 participantes cuya depresión no había respondido a los antidepresivos tradicionales para probar la sustancia que hace mágicos a los hongos. Todos menos uno de los sujetos hicieron el tratamiento con psilocibina dos veces.

A medida que los participantes experimentaron la bajada de sus “viajes” fueron entrevistados por los investigadores. Sin que se les pidiera o incitara, varios de ellos describieron la sensación de que sus cerebros “se reiniciaban”, dice el Dr. Carhart-Harris.

Uno de los participantes del estudio incluso “comparó su cerebro con un disco duro y dijo que era como un proceso de desfragmentación. Las cosas parecían estar funcionando más eficientemente después”.

El Dr. Carhart-Harris dice que el efecto de la psilocibina en la red predeterminada es como “tomar un sistema y codificarlo temporalmente, y luego permitir que se reforme”.

De los escaneos cerebrales tomados durante y después de la experiencia con la psilocibina, las redes de modo predeterminado de los pacientes se volvieron “más estables”, dice.

Los efectos secundarios de la psilocibina parecieron alcanzar su nivel máximo cinco semanas después, según los investigadores, pero vieron una mejoría sostenida en los pacientes durante seis meses.

Además, los beneficios del tratamiento comenzaron de inmediato, a diferencia de los antidepresivos convencionales que típicamente tienen que estar en el sistema durante semanas antes de que los pacientes noten mejorías.

“Dar a la gente una ventana de alivio de su depresión, después de, en este caso, sólo dos experiencias, realmente augura un buen futuro”, dice el Dr. Carhart-Harris.

El médico dice también que los pacientes no parecían entrar en un estado maníaco después de sus experiencias con psilocibina.

“No hablan o muestran un pensamiento poco realista. Están muy equilibrados, tranquilos y normalizados”.

El Dr. Carhart-Harris dice que las personas deprimidas “a menudo están bastante fijas. Se vuelven pesimistas. No puedes decirle a alguien que está deprimido que se anime… no está bajo su control, casi como una adicción. Ellos realmente han reforzado esta forma de pensar”, dice.

La investigación también ha demostrado que la psilocibina y otros psicodélicos pueden tener usos potenciales para el tratamiento del alcoholismo y las adicciones, pero los psicodélicos todavía son ilegales en la mayoría de los países, y están lejos de ser aprobados para uso clínico.

“Si realmente quieres convencer a la gente, entonces es muy importante poder demostrar cómo funciona”, dice el especialista.

“Esto no es magia o algún tipo de ilusión por parte de los investigadores, podemos ver sus efectos”, asegura.

Advierte que esto no significa que la experiencia de un viaje de psilocibina sea “un paseo por el parque”, o que salir corriendo a comprar hongos mágicos curará la depresión.

El estudio se estableció como un “tratamiento compuesto”, combinando la droga con psicoterapia.

“La droga trabaja para abrir una ventana de oportunidad, y si en esa ventana proporcionamos un entorno cómodo y empático [los terapeutas] para guiarlos a través de la experiencia, puede ayudarlos a mejorar”, dice el doctor.

El Dr. Carhart-Harris compara el uso de la psilocibina con la psicoterapia del ejercicio físico. “Si quieres ponerte en forma, es posible que tengas que sufrir un poco para lograrlo. Tal vez lo mismo es cierto para la salud mental”.