Ropa de bebé, camperas, mochilas, un colchón inflable y otros elementos que los pasajeros olvidaron durante 16 años en diferentes partes del aeropuerto internacional El Plumerillo y en los aviones, fueron donados este miércoles a un merendero de Tupungato al que asisten hijos de cosechadores.

La acción la llevó adelante la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Se trata de la primera vez que se lleva adelante esta iniciativa en Mendoza. 

Desde la PSA detallaron que “todos los artículos perdidos u olvidados tienen un período de días para ser reclamados luego de la publicación en el Boletín Oficial, pasado el mismo están en condiciones de ser donados a instituciones de bien público”.

En este sentido, indicaron que se “viene realizando una serie de acciones solidarias en el marco de la pandemia en distintos puntos del país que incluyen donaciones a comedores y merenderos y ayuda en la distribución de alimentos”.

El merendero Guadalupe del Valle de Uco fue el primero en recibir casi 300 artículos que se guardaron desde el 2001 hasta el 2017, sin que nadie los reclamara. En Buenos Aires, por ejemplo, los hallazgos del aeropuerto internacional de Ezeiza se han entregado en los últimos años a Cáritas Argentina y a otras instituciones.

De acuerdo con el inventario de la PSA, el lugar recibió mochilas, chalinas, cinturones, camperas, carritos porta equipajes, pantalones, almohadones de viaje, butacas para auto de bebé, sábanas, paraguas, bolsos y hasta sillas plegables, entre otros artículos, que viajeros de todo el mundo olvidaron en el aeropuerto internacional de Mendoza.

El vino solidario

Omar Araujo es el hombre detrás de Las Gracias del Vino Embajada de Paz, un espacio destinado a llevar adelante diferentes acciones solidarias para colaborar con el merendero de Tupungato. El hombre sirvió como nexo para que estos objetos tuvieran ese destino.

 “Cada 15 días, desde mayo de 2017 los ayudamos con donaciones de material escolar, entrega de alimentos no perecederos y llevamos adelante programas de higiene bucal”, enumeró Omar, quien fue reconocido como Embajador de Paz por la Legislatura Porteña, el movimiento internacional Mil Milenios de Paz y la Fundación Paz, Ecología & Arte.

No recibimos financiamiento del Estado, somos un grupo horizontal que decidió ayudar a otros”, recalcó.

Contó que desde el año pasado se venía coordinando el pedido de estas donaciones, pero con el cambio de Gobierno se paralizaron las tratativas. “Este año se logró que se entreguen casi 300 artículos que los pasajeros pierden”, dijo.

El merendero ubicado en el distrito Ciudad, que pertenece a Lotes Morconi, recibía antes de la pandemia a más de 25 niños de la zona que tienen diferentes necesidades. “Son hijos de cosechadores y su trabajo es por temporada. Muchas veces viven situaciones injustas y el merendero se convierte en un espacio de contención”, destacó Omar, quien espera que pronto se reanuden las actividades.

“A pesar del frío, de la nieve, cumplimos el objetivo de conectar a la gente de la PSA y a los voluntarios del merendero”, concluyó.