La policía de Mendoza desactivó una fiesta clandestina con 400 asistentes de entre 18 y 30 años en Chacras de Coria, el pasado viernes, siendo una de las más grandes “juntadas” que se hayan denunciado desde el inicio de la cuarentena. Desde el Ministerio de Seguridad aseguraron que se mantienen en alerta, “porque este tipo concentraciones multitudinarias pueden producir masivos contagios”.
El subsecretario de Relaciones con la Comunidad, Néstor Majul, hizo referencia al operativo que se realizó la semana pasada en Luján de Cuyo, donde se había montado una especie de “boliche al aire libre”, con venta de alcohol y hasta la participación de un DJ.
“Lo grave de esto es que no se cumplía ningún tipo de protocolo. Más allá de que está vedado, no se respetaba la distancia social, todos compartían los vasos y las botellas de bebida alcohólica. Fue un gran riesgo que puede multiplicar los casos de COVID 19”, explicó.
Los propios vecinos de la zona fueron los que dieron aviso a la policía, a través del 911 y desde la comuna del intendente Sebastián Bragagnolo prestaron apoyo con los preventores.
Estos eventos, como las reuniones familiares y los encuentros entre amigos en casas siguen prohibidos y pese a que el gobernador Rodolfo Suarez solicitó la habilitación de los encuentros parentales, la Casa Rosada volvió a bajarle el pulgar a este pedido.
Ante un escenario de sostenido crecimiento de los casos de coronavirus y de la ocupación de las camas críticas en el sistema sanitario, Majul advirtió: “Veo muy difícil que las reuniones masivas como estas en algún momento se puedan autorizar, más allá del pedido de los boliches bailables. Estamos ante una enfermedad altamente contagiosa y debemos tener ante todo mucha responsabilidad”.

Prevención en las redes sociales
Majul dijo que vienen haciendo un monitoreo en las redes sociales, sobre anuncios de fiestas o eventos que están por fuera de las actividades habilitadas por el Poder Ejecutivo.
“Siempre se está buscando prevenir estas convocatorias. Creemos que esta última que se hizo en Luján se organizó de manera privada a través de WhastApp”, detalló.
Si bien se avecinan las fiestas de fin de año y sobre todo las de egresados, Majul aclaró que por el momento seguirán trabajando de esta manera, e informando a la Justicia para que disponga las actuaciones.
Cómo actúan los municipios
Los municipios trabajan de manera conjunta con Diversión Nocturna de la provincia, a través del apoyo con preventores.
Este es el sistema que viene implementando Luján de Cuyo, donde se han recibido 150 denuncias por fiestas clandestinas en lo que va de la crisis sanitaria.
En el caso de Guaymallén, otro de los departamentos donde se dieron este tipo de convocatorias con muchos asistentes, también participan los inspectores de industria y comercio, de igual modo que en la Ciudad de Mendoza, según informaron desde la comuna de Ulpiano Suarez.
En Maipú, destacaron que “tenemos aceitado el mecanismo con el área de Fiscalización, con la Dirección de Tránsito y Defensa Civil -estas municipales- con la policía. La mejor campaña ha sido clausurarlas a todas”.
Investigación
Los efectivos accedieron al predio en la zona de los Caracoles y allí advirtieron que había alrededor de 400 personas, que habían llegado hasta el lugar en camionetas 4×4.
Fuentes judiciales indicaron que hasta el momento no hay imputados ya que se está tratando de individualizar a las personas que participaron del evento. Algunas de ellas trataron de evadir el accionar policial.
El caso quedó en manos de la fiscal Gabriela García Cobos, la misma del tan famoso “caso 98”, al inicio de la pandemia en Mendoza que provocó una cadena de contagios, luego de una reunión con amigos en un bar de Maipú.
“Hay un informe policial con algunos datos, pero falta completarlo para iniciar las citaciones”, indicó una voz del caso.
Estas infracciones se configuran bajo el artículo 205 del Código Penal que establece los delitos contra la Salud Pública, en este caso por violar el distanciamiento social, fase en la que se encuentra Mendoza.
