Buenos días, a pesar de todo.
Creo que todos vamos a estar de acuerdo si digo que un presidente es la persona encargada de administrar un país. Cuando habla un presidente hay que ponerle atención porque, seguramente, habla de su trabajo y su trabajo es “atendernos a todos”, por lo tanto, su discurso, seguramente, trata de nosotros. Dice un chiste, que un presidente latinoamericano va a visitar una zona humilde de su país y se dirige al público diciendo: “Tengo una noticia buena y una mala. La buena es que desde ahora van a tener que comer bosta, y la mala es que no va alcanzar para todos”.
He atendido desde hace años los decires de los presidentes que nos han tocado y confieso que hubo de todo, discursos más mentirosos que… discursos más aburridos que… discursos inflamados, discursos tranquilizadores y discursos dañinos, realmente dañinos.
Pero los atiendo porque no hay nadie que esté más cerca de la realidad de un país que un presidente. Los que trabajamos en la televisión o en los llamados medios de comunicación masivos hacemos algo parecido a lo que hacen ellos. Porque nosotros pretendemos que nuestras palabras les lleguen a todos, que todos nos entiendan, que todos reciban el mensaje. Los presidentes deben tener igual pretensión, pero la duda que me asalta es: Cuándo habla un presidente, ¿habla para todos? Por ejemplo, cuando habla Cristina, ¿se refiere a todos? Me contestarán los ultra K, los macro K, los híper K, y aun los menguados K: “Por supuesto, Sosa, la presidenta es una persona de alta sensibilidad y no dejaría a nadie fuera de sus disertaciones.”
Pues bien, la presidenta visitó hace unos meses la fábrica de chocolates Milka (que no es la Milka Durand porque a la vieja el chocolate le gusta con chimichurri). En la fábrica de la vaquita violeta, la presidenta dijo un discurso. Pues bien, al final del discurso usó una frase de exaltación tendiente, seguramente, a darles ánimos a sus presidenciados, o sea nosotros. Dijo Cristina: “¡Basta de mala onda y a laburar todos por Argentina!”. Presidenta, disculpe la corrección, pero no pueden laburar todos por este país, porque este país aún tiene 800 mil desocupados. Curioso que no lo sepa una presidenta que habla para todos.
