La historia nos da antecedentes. Por ejemplo, en 1931, un riojano con sus ejércitos invade la provincia de Mendoza y derrota al gobernador José Videla Castillo en la batalla de Rodeo de Chacón. Se llamaba Facundo y dicen que era más malo que pegarle a la madre.

   También ocurrió al revés, en 1867 se produce en nuestra ciudad la revolución de los Colorados, y con la conducción de Juan de Dios Videla y del coronel Olascoaga, entre otros, los mendocinos de entonces invadieron la provincia de San Juan, ganaron la batalla de Pocitos, cambiaron al gobierno y causaron desmanes y atrocidades por las que aún debemos pedirles perdón a los hermanos del norte. Pues tengo miedo de que todo esto vuelva con el tema de la Promoción Industrial.

    Es que, prácticamente, hemos roto las relaciones con las provincias del norte: San Juan, San Luis, La Rioja y Catamarca, porque a ellas las beneficia, y en mucho, la promoción industrial y nosotros quedamos más despreciados que caballo con muletas. Ya Kelso Kake ha retirado a nuestros embajadores en esas provincias y ha iniciado contactos con ambientalistas de Gualeguaychú para que vengan a cortar el puente sobre el Río San Juan.

   Además iba a mandarle una carta de salutación a Sarmiento, pero el conflicto le indicó no hacerlo. Se rumorea que va a salir un documento muy fuerte de los sanjuaninos en contra de nosotros, documento que diría que los vinos sanjuaninos producen curdas más sanas que los vinos mendocinos, que la Fiesta del Sol es diez veces mejor que la Fiesta de la Vendimia, que San Juan es una provincia libre de aftosa y de animales también y que si los mendocinos no aprovechan sus posibilidades mineras, es porque les falta bolas.

   Bueno, esto ya lo dijo. Por su parte, la Rioja paró el envío de dos barcos que venían para acá con contenedores de humita, y San Luis amenazó con hacer un réplica de King Kong y mandarlo a Mendoza a que hiciera un monopolio. Estoy preocupado, che, la cosa se está poniendo más tirante que vincha de Duhalde y los acontecimientos pueden pasar a mayores. Hay quien aconseja pedirle una ayuda a Cristina, pero Cristina ya se lavó las manos. Dijo: “Arréglense entre ustedes”. Linda amiguita tenemos, ¿no don Kelso?