¡Qué civilización admirable la de los antiguos griegos! Inventaron de todo. Se metieron en las matemáticas, por eso ahora tenemos que soportar el teorema de Tales de Mileto y el de Pitágoras; bucearon por la filosofía, ahí están los escritos de Sócrates que Sócrates nunca escribió pero que leyó Menem. Los conceptos de Solón que era un tipo que nunca tuvo compañía, Aristóteles, Platón, que inventó el amor platónico después de tener quince hijos. Diógenes con su desparpajo de vida, Gorgias con su ejemplo de muerte. Se metieron los grecios antiguos en la medicina, en la astronomía, en la biología, en la comedia, en las letras con aquellos versos épicos de Homero donde contaba la Guerra de Troya, cuando se inventó el caballo relleno, la Ilíada y el regreso de Odiseo a su hogar, que fue toda una odisea, donde lo esperaba Penélope con la Knitax tejiendo y destejiendo un chal, lo que dio lugar a que cobrara un toco por derechos de autor Joan Manuel Serrat. Inventaron tácticas guerreras que le permitieron a Alejandro apoderarse de casi todo el mundo de la época. Inventaron el maratón entre Filípides y Canal 9 Televida. Participaron en las Guerras Médicas. También incursionaron por la medicina y hasta hoy nos dura el juramento hipocrático, que muchos médicos se pasan por el dorso. La arquitectura tuvo a Fidias como uno de sus más grandes nombres. Inventaron la democracia para que nosotros la arruináramos siglos más tarde. Tenían una diversidad de dioses tan grandes que por eso era un país templado, estaba lleno de templos, y con la tutela de su dios máximo, Zeus, que era un farrista de aquellos, no se privaba de nada el desgraciao. El mundo actual ha vuelto su mirada hacia Grecia, pero no por los antiguos, sino por los actuales grecios, porque están armando un despelote tan grande en la economía mundial que a esto no lo arregla ni Apolo, Aquiles o Hércules. Corridas bancarias, devaluaciones, renuncias, manifestaciones. Digo yo, si economía es una palabra griega que viene de oikos, que quiere decir casa, y nomos, que quiere decir administración, administración de una casa, en todo caso, por qué el señor Nasdaq y el señor Merval no dejan que al asunto lo arregle un ama de casa. ¿Ah? Porque, al parecer, los economistas no pueden.
Grecios
El mundo actual ha vuelto su mirada hacia Grecia, pero no por los antiguos, sino por los actuales grecios, porque están armando un despelote tan grande en la economía mundial que a esto no lo arregla ni Apolo, Aquiles o Hércules.
