¿Qué cuernos está pasando con el gas? ¿Usted se enteró de que Mendoza es la cuarta provincia argentina en extracción de crudo y gas con una participación de 14 % en la producción total del país? ¿Y acá falta gas? ¿En Mendoza? Es lo mismo que si en Paraguay no se pudiera hacer jugo por falta de naranjas, o que en México no se pudieran mamar por falta de tequila. No me quiero imaginar lo que será en otras provincias argentinas que no tienen petróleo ni para pintar de negro un fósforo. ¿Cómo hace Misiones, por ejemplo? Pero, bueno, esta es la realidad: escasea el gas en Mendoza, también en el resto del país, y la garrafa social es una utopía. Tengo amigos que se han ido a Comodoro Rivadavia en taxi para ver si consiguen una garrafa. Podría seguir haciendo chistes con el tema, pero no da para eso, porque gran parte de la población de nuestra Mendoza depende de las garrafas, y de ella, un gran porcentaje es pobre. ¿Y sabe qué? El frío no hace encuestas, no llega a la casa y pregunta: “¿Acá ustedes son pobres?”, “Sí, señor Frío, somos pobres”, “Ah, entonces no los voy a atacar a ustedes”. No, el frío es absolutamente democrático y llega a todos con su ademán helado. “Una garrafa por favor, una garrafa a un precio accesible”. ¡Ah! ¿Encima que quiere que le venda una garrafa quiere que se la venda barata? Viejo, a ustedes no los conforma nadie. “¿Sabe lo que pasa, señor? Que el Gobierno fijó un precio de 16 pesos para una garrafa de 10 kilos”. “¿Y quién es el Gobierno para meterse en mi negocio? ¿Yo le digo al Gobierno que lo que tiene que hacer con la seguridad? No, viejito, cada cual atiende su juego, así que no me vengan con quejas. El precio al que se la estoy vendiendo es justo. Justo lo que yo quería”. En el problema están metidos el Gobierno, las distribuidoras, los especuladores, los comerciantes inescrupulosos, pero hay una sola víctima: el pueblo, ese que no puede calentar a tantos niños porque no le alcanza el abrazo para tantos, ese que no puede cocinar ni siquiera un mísero caldo, ese que se acuesta soñando que mañana será primavera. Me parece que en este asunto de las garrafas se están cometiendo fallas garrafales.
Garrafa
A ver jefe, a usted que le ha tocado llevar adelante los destinos de esta provincia, bueno, adelante es una forma de decir.
