Según lo dije anteayer en el esperpento vía oral que perpetro por Canal 9 y lo dijo El Sol en su edición del mismo anteayer, los cobistas quieren que los iglesistas se vayan del Gobierno. La ruptura no admite suturas y vamos a ver quién es quién y los que no están con nosotros, que empiecen a silbar la polca del espiante. Pero bueno, no todos los iglesistas son detectables, hay algunos que cuesta identificar. Por eso, están pensando en hacer circular un cuestionario a los efectos de pescar radicales iglesistas. El formulario contendría preguntas como: ¿Usted votaría por un partido radical que no se llamara radical, pero estuviese integrado por radicales? Esta pregunta es capciosa, porque se supone que si las cosas no se arreglan (no se arreglan ni con la gotita), habría dos corrientes radicales en Mendoza, las dos corrientes con baja tensión.
Veamos otras preguntas: ¿Qué profesional prefiere como gobernador? ¿Un abogado, un arquitecto o un ingeniero? Acá, la respuesta es obvia: un ingeniero, pero viene con una repregunta: Si elige el ingeniero, ¿prefiere un ingeniero cualquiera o uno que haya sido rector de la Universidad Tecnológica Nacional? La pregunta que sigue es muy directa y pone en evidencia algunas connotaciones morfológicas de los contrincantes: ¿A usted le gustan los gobernadores de orejas salidas u orejas pegadas? Aquí, la cosa ya se pone más evidente que sandía entre los huevos. Pero siguen las preguntas. Dentro del reino animal, ¿qué animal prefiere? ¿Una mula, un pingüino o un Cornejo? Esta pregunta no deja ningún margen de error.
Hay otras en el cuestionario que son mucho más sutiles, como por ejemplo: ¿Usted qué prefiere, ir a rezar a cualquier Iglesia o a caminar por la calle Cobos?¿Qué opinión tiene del nombre Cleto? ¿Le parece simpático, ridículo o una joda? ¿A usted le parece bien que las elecciones se realicen en Julio? ¿Usted considera que Jaliff es pelado, menos pelado o muy pelado? ¿Usted fumaría delante de Cicchitti o preferiría estar en otro departamento? Tal vez, por estos días, comience a circular un cuestionario de este estilo por las oficinas de la Gobernación. Aunque no debería sorprendernos si semejante encuesta tuviera la mayor cantidad de respuestas en las columnas de no sé/no contesto. Chau, se la sigo la próxima.
