El Gobierno nacional está analizando un plan de vivienda que apunte a los sectores medios y medios altos, y que refuerce el lanzamiento del Procrear, de tal modo que existan alternativas para todos los que buscan acceder a una primera vivienda.

La intención, trascendió, es hacerlo a través de préstamos bancarios para construcción, pero en una segunda etapa está pensado extenderlo a créditos para la compra de viviendas usadas.

La idea es reactivar los créditos hipotecarios bancarios para que familias que tengan un ahorro en dólares previo puedan aprovechar la oportunidad que hoy existe para construir -los costos se redujeron a la mitad en dólares- y sacar un préstamo por la diferencia.

Al igual que con la nueva línea Procrear, el objetivo continúa siendo fomentar la construcción y de este modo crear nuevas fuentes de trabajo e inversión privada.

La política de crédito hipotecario bancario que se está trabajando “busca enfrentar un problema histórico del país, en una oportunidad que luce propicia. La construcción privada es uno de los puntales de la recuperación que avizora el Gobierno para cuando la pandemia dé tregua”.

Los equipos del Banco Central, la Comisión Nacional de Valores (CNV), el Ministerio de Economía y los de Desarrollo Territorial y Desarrollo Productivo están avanzando en la iniciativa, basada en las experiencias de Colombia y México.

En el esquema que se trabaja, las cuotas se ajustarían con una fórmula que considere la capacidad de pago de las familias.

El mecanismo de ajuste aún no se ha definido, pero se han propuesto variantes que contemplen: 1) la evolución de los salarios (CVS); 2) del costo de la construcción (UVI) o 3) de la inflación (CER o UVA), acompañado en este caso con un sistema de seguro o fondo compensador, que cubriría un posible desfase entre la inflación y los sueldos en el futuro.