La senadora del Frente de Todos, Silvina Camiolo solicitó a la Dirección General de Escuelas, brinde detalles sobre la intervención en Educación Sexual Integral y Prevención del Maltrato Infantil en el contexto de ASPO y DISPO, en diferentes puntos.
La propuesta habla de conocer si se garantizó el dictado de las horas cátedras de ESI para los distintos niveles académicos. También en caso de detectarse situaciones de violencia familiar ¿qué protocolo debe seguir la institución escolar en el actual contexto?.
Camiolo requirió a la DGE si tiene alguna estadística o trabajo de investigación/intervención sobre la temática mencionada ut supra. “Motiva el siguiente proyecto la necesidad de, en el actual contexto de pandemia, garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes, considerando que ellos pasan más tiempo en sus domicilios y muchos de ellos conviviendo con situaciones hostiles y hasta con sus propios victimarios”, remarcó la senadora.

Es sabido que mujeres y niños culminan siendo las poblaciones más vulnerables y se ven afectados seriamente, siendo víctimas que muy posiblemente deben convivir con la misma persona que ejerce violencia o perpetua conductas delictivas hacia ellos.
“La intervención en ESI y la Prevención del Maltrato Infantil resultan claves para detectar distintas situaciones que podrían haberse agudizado durante estos últimos meses y repensar estrategias de acción ante los escenarios futuros. Las situaciones de violencia de género y familiar han sufrido un incremento significativo, muchas de esas mujeres tienen niñas y niños que han sido víctimas pasivas de la violencia ejercida. Durante este contexto de aislamiento es de público conocimiento que han aumentado las llamadas al 144; según el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, desde enero hasta septiembre del corriente año en la provincia de Mendoza se recibieron 914 llamados, correspondientes a un 4% de total del país”, expresó.
Camiolo enfatizó que los esfuerzos de los docentes mendocinos han logrado una persistencia pedagógica que merece destacarse, pero al no tener la presencialidad como herramienta fundamental y la cotidianidad del vínculo docente-alumno, ciertas intervenciones se ven alteradas.
