En un primer semestre signado por la crisis financiera internacional y el conflicto entre el Gobierno y el sector agropecuario, Argentina igualmente recibió 3.659 millones de dólares en Inversión Extranjera Directa (IED), lo que representó más de la mitad de lo que había ingresado en todo el 2007. Así lo destacó ayer el director de la Agencia Nacional para el Desarrollo de Inversiones, Ricardo Rozemberg, quien precisó que en el 2007 tales inversiones totalizaron los 6.462 millones de dólares, 17 por ciento más que en el 2006.
En la presentación del Informe de las Inversiones en el Mundo 2008, que se llevó a cabo en la sede de la Organización de Naciones Unidas en Buenos Aires, Rozemberg remarcó que “en Argentina, en los últimos años, la inversión creció más que el Producto Bruto Interno y que el consumo”. A pesar del buen comportamiento de esta variable, Argentina ocupó el quinto lugar en Latinoamérica, detrás de Brasil, México, Chile y Colombia.
Brasil recibió en el 2007 34.500 millones de dólares en inversión extranjera directa, lo que representó un crecimiento de 80 por ciento interanual; México, 25 mil millones y un aumento de 22 por ciento; Chile, 19 mil millones y un incremento de 35; y Colombia, 9 mil millones y una suba de 45 por ciento. Sin embargo, Rozemberg puntualizó que “Argentina mantiene desde hace años un nivel de inversión extranjera directa entre 5.000 y 7.000 millones de dólares anuales”, y remarcó que “esa cifra es similar a la que ostentan países desarrollados, como Noruega, Grecia y Portugal”.
Los sectores adonde fue a parar la mayoría de las inversiones que recibió Argentina el año pasado fueron el automotor, primero y lejos del resto; y después siguieron la agroindustria, la minería, la química, la farmacéutica y la fabricación de alimentos y bebidas. Rozemberg destacó que “la inversión extranjera creció casi en paralelo con la nacional”, y precisó que “la Inversión Bruta Interna Fija en el 2007 creció 14 por ciento”. Además, el director de la Agencia Nacional para el Desarrollo de Inversiones que los orígenes principales de estos desembolsos fueron de los siguientes países: España, los Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y, en menor medida, provenientes de Brasil.
