El presidente Alberto Fernández encabezó este miércoles un desayuno de trabajo con un grupo de directivos de empresas francesas en la embajada argentina en París, en la primera actividad de su jornada en la capital gala.

En ese encuentro, los empresarios le manifestaron su preocupación por las restricciones que impuso el Ejecutivo a las operaciones con moneda extranjera, y que les impide girar utilidades.

El Presidente no negó los inconvenientes y les respondió realizando un diagnóstico muy crudo de la situación en la Argentina. “Con Macri, vivimos un 2001 por goteo”, les dijo, en un salón del primer piso de la embajada.

En el desayuno hubo representantes de Air France-KLM, Akuo Energy, Alstom, Eramet, L’Oréal, Medef, Michelin, Rothschild, Thales y Total, entre otras empresas.

Ante los empresarios, el Presidente sostuvo que la caída de la actividad en la Argentina registrada en los últimos cuatro años es similar a la experimentada a la salida de la convertibilidad. “El 70 por ciento de la obra pública quedó paralizada en el gobierno anterior”, precisó.

Tras la reunión, los directivos de Total y L’Oréal tuvieron unos minutos a solas con Fernández, que este mediodía tendrá un almuerzo de trabajo con el presidente de Francia, Emmanuel Macron.

El paso por Francia es el último punto de la gira presidencial por cuatro países europeos (viene de Italia, Alemania y España) en busca de apoyos internacionales para sostener su estrategia de proponerle al Fondo Monetario Internacional (FMI) una postergación de los vencimientos de la deuda hasta fines de 2023.