Los horrores de la dictadura fueron públicos y los que se vivieron en Mendoza siguen rememorándose. La recopilación de información fue crucial para condenar a los culpables y mantener vivo el recuerdo, más aún hoy, en el 50° aniversario del comienzo de la última dictadura militar.

Las fuerzas de seguridad que perpetraron el aparato represivo ordenado desde las esferas de poder fueron una gran fuente de información. Fichas personales, informes de inteligencia, entre otros; actividades que hoy en Mendoza se recopilan y puede ser consultadas gracias al trabajo silencioso y voluntario de un grupo de personas comprometidas con esa parte de la verdad.

La historia y qué guarda el archivo Susana Muñoz

El Archivo Provincial de la Memoria Susana Muñoz se constituyó con otro nombre en el año 2003, con el objetivo de preservar la documentación generada por el Departamento de Informaciones de la Policía de Mendoza (el ex D2) desde 1974 hasta su disolución en 1998.

Los archivos quedaron en manos del Ministerio de Seguridad que los entregó a la Universidad Nacional de Cuyo, en cuyas instalaciones fueron custodiados durante 10 años. Se decidió no eliminarlos y entregarlos a organismos de Derechos Humanos y allí apareció Susana Muñoz, incansable militante, para recibirlos en 2016 y comenzar el proceso de clasificación. Los documentos fueron destinados -en un acto muy simbólico- nuevamente al edificio del ex D2, para establecer el archivo en el flamante Espacio Para la Memoria y Derechos Humanos.

En 2023 murió su impulsora, Susana Muñoz, y el trabajo había quedado inconcluso hasta que un equipo de seis personas y otros colaboradores retomó las tareas para continuar de manera voluntaria con el recopilado, procesamiento y clasificación. En diciembre, quedó abierto al público y puede ser consultado de manera gratuita.

Laura Rodríguez forma parte de este staff. Contó que son tres tipos de series documentales las que contienen en el archivo. Por un lado, los prontuarios policiales. “Son carpetas que en la portada llevan el nombre de la persona que estaba siendo vigilada, las fotos, características personales, composición familiar y el seguimiento”, relató.

“Los prontuarios que tenemos comienzan el seguimiento a principios de la década del 70′ y finalizan en el año 98′. Son más de 2.500. Con la particularidad de que los prontuarios de las personas desaparecidas o detenidas por la dictadura no están, salvo excepciones, porque fueron eliminados. Sí están los de las otras personas que eran vigiladas. No solo personas de izquierda o vinculadas al peronismo, sino otras con notoriedad pública en general”, agregó.

De hecho, hacen énfasis en la gran cantidad de material de inteligencia policial que fue implementado ya en democracia, como elementos disuasivos de protestas políticas o sindicales.

“Se analizaba si la persona en cuestión había asistido a una asamblea de su gremio en tal día y cuál había sido su intervención, para que dimensionen el poder de infiltración que tenían“, advirtió. Contó que muchos de los personajes investigados pertenecían a la derecha, a los espacios católicos y a la militancia de la Unión Cívica Radical (UCR) y el Partido Demócrata (PD).

El archivo también cuenta con fichas personales, que son más de 15 mil, que tienen datos básicos de la persona y un seguimiento. “Participó de tal reunión, fue a la misa en conmemoración de Eva Perón, entre otras cosas”, contó Rodríguez.

El Archivo Susana Muñoz también suma otras series como son las mesas y los casos, que contienen información pública como recortes de diarios e informes de la policía sobre temáticas en general que eran sujeto de investigación policial.

“Dentro de las mesas podemos encontrar un caso emblemático, el de los bancarios, que frente a la privatización y la liquidación de la banca provincial en los 90 fueron un gremio con enorme movilización. Esas cajas tienen mucha información sobre la privatización de esas empresas”, ejemplificó, introduciendo el caso de las detenciones a manifestantes de este sindicato, uno de los que se mostró más activo en el recuerdo este martes 24.

El presidente de la delegación en Mendoza, Sergio Pichi Giménez recuerda que “el golpe encontró al sindicato con mucha militancia. Había un referente como Pablo Marín, primero detenido por la triple A y luego por la dictadura. Hoy desaparecido. Tal era la presencia de los bancarios que una de las causas por delitos de lesa humanidad se denomina ‘La Bancaria'”, relató. Son ocho los militantes desaparecidos en la época.

En aquel momento, el secretario de la delegación era el mendocino Sergio Palazzo, quien es hoy el secretario general nacional del gremio. “Vimos cómo le hacían espionaje, cómo era su recorrido, a dónde iba, con quién se juntaba. Quién iba a las marchas, cuántos desde el Valle de Uco, qué se proponía. Realmente era muy shockeante ver cómo narraban”, contó Giménez.

El sindicato y el archivo tienen una relación muy estrecha. Hace dos años realizaron un convenio de padrinazgo y desde ese momento aportan necesidades para su funcionamiento.

El archivo también cuenta con donaciones de datos que surgen de causas por delitos de lesa humanidad y recientemente recibió la custodia de un enorme fondo documental de los libros de novedades policiales de entre el 75′ al 83′, entregado por la Fiscalía, que está siendo clasificado.

Cómo consultarlo

El archivo se puede consultar de manera pública en la web del Espacio de la Memoria en Mendoza. Alí se puede ver una galería de ejemplos de fondos y colecciones. Allí se consulta también los protocolos de acceso y los formularios.

El equipo de voluntarios está compuesto, además de Rodríguez, por Paula Ferreira, Patricia Galarza, Estela Tortolini, Macarena Casals y Begonia García. No cuentan con financiamiento externo y cuando necesitan fondos hacen campañas para recibir donaciones.