Los científicos han descubierto evidencias “contundentes” de la presencia de hielo de agua en los polos de la Luna, algo que reanima la esperanza de que los humanos pronto puedan establecer una base lunar.
Investigadores de la Universidad de Hawaii y de la Universidad de Brown utilizaron el instrumento Moon Mineralogy Mapper de la NASA para identificar el hielo.
Los depósitos de hielo se encuentran en las sombras de los cráteres cerca de los polos de la Luna, donde las temperaturas más cálidas nunca llegan pueden alcanzar los -156 grados centígrados.
Estas regiones nunca reciben la luz del sol, debido a una inclinación muy pequeña del eje de rotación de la Luna.
Mientras que estudios previos han encontrado indirectamente posibles señales de hielo en el polo sur de la Luna, este es el primer estudio en encontrar evidencia definitiva.
Los investigadores creen que hay al menos unos pocos milímetros de hielo en los polos de la Luna.
Esto sugiere que el agua podría ser utilizada como un recurso para futuras expediciones, o incluso para estaciones permanentes en la Luna.
Durante futuras misiones, la NASA se centrará en averiguar el origen de este hielo, y cómo interactúa con el ambiente lunar.

Distribución del hielo en la superficie del Polo Sur (izquierda) y Polo Norte de la Luna (derecha).
