La quita del subsidio estatal al colegio Norbridge abrió la polémica acerca del monto que destina el Estado a estos establecimientos educativos privados y la política de subvención que llevan adelante. La Dirección General de Escuelas ayuda al 80% de las instituciones y gasta $2.170 millones de pesos en los sueldos de los docentes.

A través de la resolución N°59-DEP-17, la DGE resolvió quitar desde julio la ayuda económica del 100% que recibía el colegio Norbridge, ubicado en calle Barcala de Ciudad.

Según explicó la directora de Educación Privada, Beatriz Della Savia, la decisión se tomó debido a la reiteración de faltas cometidas desde el año 2015 en adelante, entre la que se destacan, el cobro de una cuota por encima del máximo establecido por el Régimen General 2633/15.

“Estaba en el régimen de excepción porque, en sus comienzos (1995), era una escuela dedicada a alumnos con coeficiente intelectual alto. Esto ya no es así pero igualmente se le había conservado la categoría”, indicó la funcionaria.

Es que para estar dentro de las “excepciones” a la normativa que rige a la mayor parte de las escuelas privadas, la institución debe reunir ciertas características como brindar un servicio que ningún otro establecimiento ofrezca como es el caso de Niños Cantores o algunas escuelas albergues o rurales.

En este sentido, desde el Ejecutivo detallaron que cada año destinan el 8,20% del presupuesto de la DGE en subsidiar a los colegios privados. “Sólo se subsidia el salario docente. Todo lo que respecta a infraestructura, limpieza y extras corren por parte de la escuela y por eso se les permite cobrar una cuota”, detalló Della Savia.

Los datos que surgen del presupuesto 2017 (16.336 millones de pesos) muestran que el gasto del Estado para estos establecimientos asciende a $2.170 millones.

Presupuesto DGE 2017

“El 95% del presupuesto se va en sueldos y de ese porcentaje el 16% es para los salarios de los privados“, detalló la funcionaria.

Requisitos para recibir el aporte estatal

Della Savia señaló que el 80% de las escuelas privadas de la provincia reciben ayuda del Estado y que son muy pocas las que se autofinancian.

Instituciones como la Italiana, San Jorge, Maristas, Portezuelos, ICEI, Las Candelarias o Los Olivos son algunos de los ejemplos de escuelas que no reciben el aporte de la DGE para solventar los gastos de salario.

“Muchas de estas escuelas tienen doble escolaridad y la DGE no puede financiarlo”, aclaró la funcionaria.

Colegios privados subsidiados 

Además, la directora del área indicó cuáles son los requisitos para que una escuela acceda a este beneficio.

En primer lugar, la institución debe estar incorporada a la enseñanza oficial. Para esto debe pasar varias instancias de auditorías pedagógicas y administrativas.

Una vez incorporados, la escuela tiene la posibilidad de solicitar el aporte y es la DGE quien evalúa la función social y a la población que atiende.

“Se debe tener en cuenta el criterio de equidad ante todo”, sostuvo Della Savia.

Controles aleatorios

Una vez que la institución tiene el visto bueno de la DGE y comienza a percibir el subsidio debe realizar todos los años rendiciones del aporte.

Pero además, desde el Ejecutivo les realizan controles aleatorios con el fin de supervisar el funcionamiento pedagógico y también, son sometidos a auditorías contables.