Atenea será parte de la misión a la Luna.

El Gobierno nacional anunció que la Argentina formará parte de la misión Artemis II de la NASA, el programa que busca retomar los vuelos tripulados a la Luna luego del cierre del histórico Programa Apolo en 1972. La participación se dará a través del despliegue del microsatélite argentino Atenea, desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), en lo que representa un nuevo gesto de alineamiento estratégico con Estados Unidos.

La confirmación fue realizada por la Oficina del Presidente, que precisó que el lanzamiento está previsto para el viernes 6 de febrero de 2026 desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral. Artemis II será la primera misión tripulada a la Luna en más de medio siglo, aunque en esta etapa los astronautas no alunizarán: realizarán un sobrevuelo por detrás del satélite natural, alcanzando una distancia récord de 72.000 kilómetros de la Tierra, la mayor jamás recorrida por seres humanos.

Durante el lanzamiento se desplegará el microsatélite Atenea, desarrollado en conjunto por CONAE y la empresa estatal VENG S.A., con la participación del Instituto Argentino de Radioastronomía, la Comisión Nacional de Energía Atómica, la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Nacional de San Martín y la Facultad de Ingeniería de la UBA. El proyecto permitirá validar tecnologías críticas para futuras misiones espaciales y aportar información clave a la NASA.

Atenea es un CubeSat clase 12U, íntegramente diseñado y construido en la Argentina, que viajará como carga secundaria a bordo del cohete Space Launch System (SLS), el lanzador más potente desarrollado hasta ahora por la agencia espacial estadounidense. El microsatélite ya fue integrado al sistema de despliegue y se encuentra en Estados Unidos, listo para su lanzamiento.

Entre sus objetivos, el satélite medirá radiación en órbitas profundas, evaluará el desempeño de componentes comerciales en el ambiente espacial, recopilará datos GPS en órbitas de transferencia geoestacionaria y validará enlaces de comunicación de largo alcance, fundamentales para la exploración del espacio profundo. El despliegue se realizará a más de 70.000 kilómetros de la Tierra, lo que constituirá un récord para un satélite argentino.

Desde el Ejecutivo destacaron que la selección argentina para una misión tripulada de estas características demuestra el alto nivel técnico y operativo del país en materia espacial. Además, remarcaron que el desarrollo tecnológico y la investigación en áreas estratégicas forman parte de las prioridades del Gobierno, en el marco de una política de reorganización del gasto público.