Foto: Prensa Gobierno Mendoza.

El Consejo General de Educación (CGE) aprobó las recomendaciones que darán forma a la nueva escuela secundaria en Mendoza y las reformas comenzarán a aplicarse de forma gradual desde el 2026 en escuelas de nivel medio seleccionadas. La propuesta pone el foco en la formación de capacidades y competencias.

Tras la aprobación por unanimidad del documento que contiene las reformas para las escuelas secundarias, la Dirección General de Escuelas comenzó con la selección de los establecimientos educativos que implementarán cambios sustanciales desde el próximo ciclo lectivo. Mendoza cuenta con 350 escuelas secundarias, 280 de gestión pública y 70 de gestión privada y, una matrícula aproximada de 150 mil estudiantes.

“Es un proceso que no se va a imponer de manera arbitraria. Se va a trabajar con todos los involucrados. Venimos trabajando en la incorporación de innovaciones. Los supervisores van a participar de la selección de las escuelas que se van a considerar como escuelas de innovación para la etapa del 2026″, expresó la subsecretaria de Educación de la DGE, Claudia Ferrari y aclaró que “Nación determina la cantidad de escuelas que implementarán las modificaciones”.

Cuáles son los principales cambios

Según la Dirección General de Escuelas, la propuesta parte de la realidad institucional y de los recursos con los que cuenta la escuela para ir hacia un nuevo paradigma con aspectos relacionados a: la flexibilidad en la organización y la aplicación del currículum; la formación docente situada; el acompañamiento a las trayectorias con un fortalecimiento del perfil del egresado; y la vinculación con el mundo del trabajo.

“En este momento tenemos un escenario favorecedor porque desde el Consejo Federal de Educación se establecieron normativas para avanzar en la transformación de la secundaria y eso permite también a las jurisdicciones hacer propuestas de innovación. A nivel nacional, también se está discutiendo la nueva secundaria, lo que nos permite discutirla hacia dentro de la provincia con un marco nacional”, agregó Ferrari.

Cómo impactará en la formación docente

La formación docente es otro de los aspectos que sufrirá modificaciones. Por un lado, la formación inicial, es decir, los estudiantes que están en las carreras de profesorado y, por otro, aquellos que egresaron y ya se encuentran en el sistema educativo. En el primero de los casos, se trabajará interdisciplinariamente, con la integración de saberes y la aplicación del conocimiento en cada una de las propuestas formativas.

En el caso de aquellos docentes que se encuentren frente a las aulas, se aplicará una formación continua situada. “Será in situ, dentro de la escuela a la que el docente pertenece. La idea es poder adecuar sus procesos de formación profesional a las necesidades institucionales. Hay una mirada que sale de lo general, de que todos nos formamos de la misma manera, para ir a una mirada más situada en el contexto de cada escuela”, aclaró Ferrari.

Cómo será la implementación en las escuelas

Desde el 2026, se trabajará con un grupo reducido de escuelas. Se trabajará con cuatro ejes: la transformación y organización institucional, el diseño curricular, la trayectoria educativa de los estudiantes y la formación docente. “Vamos a poder mirar el proceso de forma directa e identificar las dificultades para poder generar conocimiento. Quizás en algunas escuelas se puede empezar por algunos de los ejes y no necesariamente en todos, y a medida que avanza la escuela en esta práctica de innovación se van agregando los otros aspectos”, aclaró Ferrari.

Otro aspecto clave es la incorporación de tecnología. “Seguiremos incorporando tecnología hasta que logremos que todas las escuelas tengan todo lo que necesitan para un trabajo realmente que les permita a los chicos desarrollar las competencias digitales que se exigen hoy en día”, finalizó.

Qué opinan desde el gremio docente

Ana Nanfara, secretaria general de Maipú y miembro del SUTE en el Consejo General de Educación, dio detalles del proceso: “El Consejo Federal de Educación mandó a las provincias a reformar la escuela secundaria. En Mendoza, la Dirección General de Escuelas decidió consultar al Consejo General de Educación, que es un órgano consultivo y no resolutivo, que está formado por los partidos políticos con representación parlamentaria, los sindicatos, universidades, cámaras empresariales y algunos otros invitados. Se armaron cuatro comisiones y cada día se fue trabajando sobre algunos de los ejes que se plantean”.

Desde el SUTE explicaron que “tenemos un solo representante” en ese Consejo y que “pudimos solo trabajar en una de las comisiones”, a diferencia de cámaras empresariales que tuvieron representación en todas. “Nos oponemos a que las cámaras decidan cómo tienen que ser nuestras condiciones laborales; también que fijen cuál es el currículum. La formación secundario no solo forma para la vida laboral, sino para la vida ciudadana y estudios superiores”, agregó Nanfara.

“Como sindicato creemos que los trabajadores tenemos el derecho a discutir cuál es la escuela secundaria que queremos para nuestros estudiantes, cuál es la escuela que soñamos: una escuela donde los estudiantes no están asignados, donde hay espacios, donde los docentes tienen horas rentadas, no solamente para dar clases, sino para dar clases y poder juntarse con otros docentes para armar proyectos interdisciplinarios y vivir las trayectorias, para pensar entre todos hacia dónde va la escuela”, profundizaron desde la DGE.

“Todo esto significaría una cantidad de recursos y de presupuesto, tiene que haber una voluntad política de mejorar la educación secundaria. Si no, son rótulos, son parches y en realidad no hay mucha reforma. Creo que todos estamos convencidos de que la educación secundaria, como está en este momento, está en crisis”, cerró la representante del SUTE en el Consejo General de Educación de Mendoza.