La revista Forbes eligió a Mendoza como uno de los diez destinos más anhelados para realizar un viaje cuando esta pesadilla de la pandemia termine. El mimo de la prestigiosa publicación internacional no es gratuito. A los mendocinos nos ha costado años imponer la provincia como una plaza turística a la altura de otras capitales. Pero también hay que saber cuidarla.
Las cifras de la cantidad de visitantes ha ilusionado a algunos intendentes, aunque el sector todavía sigue sintiendo el impacto de haber estado paralizado durante un año y, en algunos casos, donde más duele, sin posibilidad de recibir al visitante internacional por el flujo de dinero que aporta y las referencias que da.
Por eso, para cuidar la plaza, todavía es necesario señalar que de la misma manera hay que cuidar al turista nacional, ya sea con precios acordes y no exagerados, ya sea con un servicio de calidad.
Será un momento de resistencia, mientras los contagios nos permitan seguir recibiendo turistas en viñedos y montañas. Y hasta el mendocino de a pie, aquel que no tuvo la oportunidad de viajar a otra provincia por motivos económicos, tiene también una misión especial.
Cuidar el entorno, guiar con buena predisposición al visitante si lo necesita, son pequeñas cosas que ayudan a mantener este destino en las páginas de las revistas internacionales, más que una foto espectacular.
