El sector turístico de Mendoza ha sido una de las principales víctimas de la pandemia y le costará mucho tiempo recuperarse hasta tanto no vuelva el cliente internacional. Por eso, parece una provocación que algunos establecimientos de la provincia todavía se animen a cobrar en moneda extranjera, considerando que por el momento la circulación de turistas es fundamentalmente nacional y provincial. Una manera de espantar al cliente cuando la industria necesita reactivarse.
El despropósito de cobrarle al turista local en dólares
