El Cara Cortada, el reconocido malviviente y sicario de la jefa narco Yaqui Vargas tuvo este martes una audiencia con suerte dispar: le dictaron el cese de la prisión preventiva por el asesinato de Brian Gordillo, pero lo condenaron a seis meses de prisión por violar la cuarentena.
Por ese delito, que está previsto en el artículo 205 del Código Penal, Franco Ábrego había sido detenido a comienzos de mayo en Godoy Cruz.
Pese a eso, continuará imputado en la causa por el crimen ocurrido en abril en el Campo Papa.
Si bien el fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello acompañó el pedido de la defensa para revocar la medida de coerción que le había dictado en junio la jueza Érica Patricia Sánchez, del Juzgado Penal Colegiado N° 2, todavía no está en sus planes sobreseer al sospechoso, debido a que todavía quedan pruebas por producir, revelaron fuentes judiciales.
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La misma magistrada fue quien este martes valoró las nuevas pruebas que surgieron y ante la coincidencia en el pedido de las dos partes, no dudó en otorgarle la libertad en esa causa.
No obstante, se llegó a un acuerdo entre el defensor, Sergio Carreño, y el representante del Ministerio Público para condenarlo por la mencionada causa que arrastraba. Por esa razón continuará tras las rejas, al menos, por algunos meses.

La libertad del Cara Cortada ya había generado alarma en el oeste de Godoy Cruz cuando salió de prisión en abril tras cumplir una condena de 3 años y 10 meses por intento de homicidio contra un operador del ex Cose durante una revuelta en 2016.
Sólo cinco días después de volver a mostrarse por las calles del asentamiento godoicruceño, quedó señalado por el crimen de Gordillo, ocurrido el 19 de abril.
A la víctima la acribillaron de siete balazos de una pistola calibre 9 milímetros: tres en el abdomen, dos en el pecho, uno en el antebrazo izquierdo y el restante en el codo derecho.
Según la investigación, la propia víctima aportó el apodo de Abrego mientras agonizaba, antes de ser subido a una ambulancia que lo trasladó al Hospital Central, donde falleció.
Sin embargo, el Cara Cortada se vio beneficiado por las declaraciones contradictorias de la madre de Gordillo.
Durante la última testimonial que realizó en el expediente, brindó nuevos nombres y explicó que las supuestas amenazas por parte de allegados a Abrego no habían sido tal como las había relatado previamente.
Reincidente
Además del antecedente por intento de asesinato en el ex Cose, Abrego tenía una reputación delictiva como menor, cuando era parte de los Angelitos de la Yaqui.
Entre agosto y diciembre de 2012 estuvo sospechado de cometer cinco asesinatos, durante la época más cruda de la guerra de bandas narco en el Campo Papa.

Pero la Justicia sólo lo halló culpable en el doble crimen de los hermanos Daniel y Marcelo Pavez, ocurrido en el barrio San Vicente en noviembre de ese año.
En ese hecho actuó junto a su amigo Kevin Ariel González, alias el Arielito, -hoy preso por otro doble crimen-, y a ambos les declararon la responsabilidad penal por ser menores de edad.
