Se llama ‘selfieccino’ y nació hace unos días en Londres. La idea se le ocurrió a The Tea Terrace, un establecimiento de la capital británica que ha decidido llevar la selfie a otro plato, imprimiéndola en cafés capuchinos y los chocolates calientes. Porque además de sacarnos selfies podemos beberlas, ya que imprimen tu retrato en la bebida que elijas.

Para poder disfrutar del “selfieccino” debemos tomarnos una foto, subirla a la app de la compañía para que el barista pueda imprimirla en nuestra taza de café. Si tu duda es si esto le agrega sabor a la bebida, no te preocupes que no lo hace, la tinta es insípida y se realiza sobre la espuma de la bebida. Todo el proceso tarda alrededor de cuatro minutos y cuesta unos 6 euros.

Como era de esperarse, el ‘selfieccino’ se convirtió en furor y en un hashtag viral en distintas redes sociales, los dueños ya se plantean ampliar la idea a los otros dos locales que tienen en Inglaterra y además patentar la palabra.