Hay que entenderlos a los candidatos. No es fácil sobrellevar una doble vida como la que les toca a ellos en estos momentos.
Quiero decir, a aquellos candidatos que están ejerciendo una función pública y optan por desempeñarse en otra función pública. Algunos son intendentes y candidatos, otros son legisladores nacionales y candidatos, otros son legisladores provinciales y candidatos, otros son directores de algo o jefes de algo y candidatos. No es posible que se ocupen de funcionar, de ahí viene el término funcionario, y de trabajar por sus candidaturas al mismo tiempo. Un candidato tiene que tener tiempo para llevar el traje a la tintorería, elegir una corbata a tono con el acto que va a realizarse, ensayar el Himno Nacional, por las dudas de que le toque cantarlo, ir a caminar los barrios, besar a abuelas, tomar mate, comer tortitas raspadas, hacerle upa a los niñitos, sacarse fotos abrazado hasta con los postes, ir a los actos partidarios, preparar el discurso para esos actos, comer las empanadas que sobrevienen al acto, saludar a los punteros que se le acerquen, atender a la prensa… !Eeeeeehhh! Viejo. No hay cuerpito que aguante este trajín.
Y, encima, hay algunos exigentes que pretenden que se ocupen de sus funciones específicas de intendentes, legisladores o concejales. No se puede todo junto, che. Por eso el gobernador dijo que los de la Legislatura no trabajaban. Y los de la Legislatura se calentaron con el gobernador. Claro, como él no es candidato a nada, no sabe lo que significa trabajar y hacer campaña al Hay que entenderlos a los candidatos. No es fácil sobrellevar una doble vida como la que les toca a ellos en estos momentos. Quiero decir, a aquellos candidatos que están ejerciendo una función pública y optan por desempeñarse en otra función pública.
Algunos son intendentes y candidatos, otros son legisladores nacionales y candidatos, otros son legisladores provinciales y candidatos, otros son directores de algo o jefes de algo y candidatos. No es posible que se ocupen de funcionar, de ahí viene el término funcionario, y de trabajar por sus candidaturas al mismo tiempo. Un candidato tiene que tener tiempo para llevar el traje a la tintorería, elegir una corbata a tono con el acto que va a realizarse, ensayar el Himno Nacional, por las dudas mismo tiempo, de este modo es imposible… trabajar.
Es más, algunos se encularon de tal manera con el primer mandatario que hasta le exigieron que pidiera perdón por el exceso. Y sacaron a relucir todas las leyes que habían aprobado desde que Kelso Kake es gobernador. Y, claro, las relaciones quedaron más tensas que tiento de carpa.
Yo creo que deberían instrumentarse otros modos para no poner en aprietos a nadie. Por ejemplo, que le dieran vacaciones por dos meses a todos los funcionarios que estén en campaña, eso sí, sin goce de sueldo. ¿O no es lo que hacen con usted cuando usted falta mucho al trabajo? La cosa tiene que ser pareja, dijo el cornalito y se puso de novio con una ballena.
