Diego Maradona fue operado el martes de urgencia debido a un hematoma que presentó en los resultados de su tomografía. Horas antes a que se le practique la operación al DT de Gimnasia y Esgrima de La Plata, sus hijas, Dalma y Gianinna, por un lado, y Jana, por el otro, se hicieron presentes en la institución médica para acompañar de cerca a su padre. También estuvieron las hermanas del Diez y Verónica Ojeda.
Sin embargo, y pese a que estaban todas juntas en la misma clínica, la distancia entre las distintas partes fue notoria: en Intrusos detallaron que el clima en la sala de espera era tenso, que recién se relajó cuando salió un médico a informar que la intervención a Maradona había resultado exitosa.
“Los gritos de Dalma tienen un detonante, que fue un abrazo fallido. Cuando el médico les dice que la operación salió bien, Jana intenta abrazar a Dalma, pero ella le dice: ‘A mí no me tocás’”.
Recuperada la calma, Jorge Rial y Rodrigo Lussich reconstruyeron duros diálogos que habría cruzaron Dalma y Jana, haciéndose fuertes reclamos y con un contundente desaire de la hija de Claudia Villafañe a su hermana.
“Me cuentan que la tensión era enorme. Verónica estaba separada del grupo. No hubo saludos. Dalma y Gianinna estaban juntas. Ellas hablaban con sus tías. Jana también hablaba. Con Gianinna tiene más diálogo. Obviamente, durante la operación hubo silencio, cortado por algún murmullo o el uso del celular. Hasta que en un momento entra el médico, junta a la familia de Maradona, y dice que la operación salió bien, que fue un éxito, que se iba a recuperar, que ya lo llevaban a la sala y que estaba saliendo de la anestesia. Ahí me dicen que se sintió un alivio enorme”, comenzó a desglosar Rial.
Luego, continuó con su minucioso relato: “Pero en un momento se escucha la voz de Dalma, quien dice, palabras más, palabras menos, en un tono de voz que no era gritando, pero era de enojo: ‘A partir de ahora quiero saber quién controló esto, quién le daba los medicamentos a mi viejo, de qué manera y quién estuvo al lado de él’”.
En una pausa del testimonio de Jorge, Lussich le pidió permiso para agregar un relevante dato, que él mismo definió como “detonante”, en la sala de espera entre Dalma y Jana.
“Los gritos de Dalma tienen un detonante, que fue un abrazo fallido. Cuando el médico entra a contarles que la operación había salido bien, la algarabía reina en la sala, todos los que estaba alejados de alguna manera se unen y entra una sucesión de abrazos, besos, no con Verónica, pero sí con las tías y sobrinas, hasta que Jana Maradona intenta abrazar a Dalma. Tal vez fue hasta por un acto reflejo que la intenta abrazar. Pero Jana la intenta abrazar y la frase de Dalma, que escucharon testigos, fue: ‘A mí no me tocás!’. Eso desemboca en la discusión que estás contando vos, Jorge”, amplió Rodrigo, profundizando sobre el clima de nerviosismo que vivió el clan Maradona en esa sala de espera.
Acto seguido, Rial continuó: “Verónica se quedó en un rincón, muda, porque era la más visitante de todas. Pero Jana le dice a Dalma: ‘Si vos querés todo eso, tenés que estar más con papá. Yo estoy con él y hacemos todo lo que podemos’. Y Dalma le dice: ‘Yo tengo una hija’. Y Jana le responde: ‘Entendemos lo de tu hija, tenés razón, pero podés tener más contacto, telefónico, en vez de putear tanto’. Eso se ve que a Dalma le pegó”.
