Todas las personas que ingresen o salgan de Argentina, con excepción de funcionarios o representantes de una misión oficial extranjera, deberán someterse al control aduanero en los lugares dispuestos para tal fin, sin ningún tipo de excepción ni privilegio. Así lo anunció ayer el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, quien destacó que la medida se tomará, ni bien sea publicada en el Boletín Oficial, en “todos los pasos fronterizos, terminales portuarias, aeropuertos y aeródromos”.
IGUALDAD. El funcionario explicó que estos controles “incluirán a los jueces, funcionarios y legisladores que ingresen o egresen del país como turistas, al igual que las delegaciones deportivas o personas vinculadas al mundo artístico”. La medida –que modifica una reglamentación de 1994– elimina los semáforos que permitían eludir, en caso de que el pasajero obtuviera luz verde luego de presionar un botón, la revisación de los equipajes, los cuales ahora serán escaneados en su totalidad y, en caso de que el personal aduanero detecte alguna anormalidad, sometidos a control físico.
Echegaray destacó que, a partir de la instrumentación de esta norma, “ninguna personalidad de ningún ámbito, político, deportivo, empresario o del espectáculo, podrá efectuar los trámites y la revisación de los equipajes en los lugares VIP o de atención preferencial”. En ese sentido, explicó que “se prohíbe al personal aduanero que se trasladen a los salones VIP que poseen las empresas que explotan los servicios en aeropuertos, terminales portuarias o pasos fronterizos”.
La norma se aplicará en los 144 pasos fronterizos, las 78 terminales portuarias y los 20 aeropuertos y aeródromos por los cuales ingresan o egresan pasajeros y mercaderías en Argentina. Otra de las medidas que comprende la disposición es “la prohibición de cualquier equipo de comunicación, como celulares, handy, notebook, netbook, en los lugares en donde se ejerce el control de equipaje”, ya sea por parte “del personal aduanero, de los viajeros o de cualquier otra persona que transite por el área de control”. Echegaray expresó, además, que “no se autorizará el ingreso o egreso de pasajeros o equipaje por pista, por acceso de servicio a transportes marítimos o fluviales o por pasos fronterizos”.
EXCLUIDOS. La única excepción será para quienes “arriben o egresen del país en su carácter de funcionarios públicos o representantes de estados extranjeros que lleven adelante una misión oficial en ejercicio de la función pública”, para lo cual, previamente deberá mediar una “petición formal por escrito, canalizada a través del protocolo de los poderes Ejecutivos, Judicial o Legislativo Nacional”.
Por otro lado, el funcionario comentó también que en los lugares de control se instalarán “sistemas de sonido y visualización de imágenes remotas en tiempo real y su respectiva grabación”. Para el funcionario, “las nuevas reglas de juego aggiornadas (en materia de control aduanero) tienden a priorizar un tratamiento ágil y dinámico, pero igualitario, que garantice la transparencia”. En cuanto a la eliminación de los privilegios y los tratos preferenciales, comentó que se aplicó el criterio de que “todos los ciudadanos son iguales ante la ley”.
