En el marco de la investigación por el femicidio de Úrsula Bahillo en la localidad bonaerense de Rojas, aparecieron mensajes de voz que la joven le había enviado a sus amigas y en donde relata el infierno que estaba transitando.
El principal y único acusado por el asesinato de la joven es Matías Ezequiel Martínez, su ex novio y miembro de la Policía de la Provincia de Buenos Aires.
Los audios

“Te juro. Me siento muy mal, amiga, no doy más. Te juro que estoy muy triste. Amiga, me dijo que me va a matar. No aguanto más. Casi me quebró la mano, no puedo mover la muñeca, te juro”, relató desconsoladamente y entre lágrimas Úrsula el 16 de noviembre a una de sus amigas.
“Ay, me hizo muy mal. Me quiero ir de acá, amiga. Tengo mucho miedo. Me arrancó todos los pelos, me re cagó a palos, amiga. Se enojó conmigo porque tienen que trasladar a la mamá a Buenos Aires… El loco me está mirando. Yo estoy afuera del hospital, arriba del auto, porque me dijo que si me bajaba, me va a cagar a palos delante de toda la gente. Ahí viene, amiga”, completó.
En esos mensajes se puede percibir a una Bahillo desesperada, relatando entre una profunda angustia haber sido golpeada por Martínez y exhibiendo de manera explícita su temor a que su ex pareja la matara.
También se conocieron mensajes del 7 de febrero, día previo al asesinato. Allí se la nota un poco más calmada. En uno de ellos, Úrsula dijo: “Sí, amiga, yo tengo una perimetral con él y él la rompió, entonces fui a denunciarlo de nuevo. Me amenazó, me dijo que quería hablar conmigo, que me baje de la moto”.
Y en segundo audio hizo referencia a la última de las tantas denuncias por violencia de género que fue a hacer ante la policía: “Ay, amiga, ¿en serio lo viste? Necesito testigos… fui directamente a la comisaría a denunciarlo. Amiga, te juro que me volvió el alma al cuerpo, ¿vos lo viste?”.
El femicidio
Úrsula Bahillo (18), fue hallada este lunes, cerca de las 20.30 muerta a puñaladas y golpes entre unos pastizales en un campo ubicado a la altura del paraje Guido Spano, a unos 13 kilómetros de dicha ciudad del noroeste de la provincia de Buenos Aires.
Los investigadores pudieron determinar que la pareja llegó hasta allí en el auto Peugeot 307 del policía y ahora intentan determinar si Martínez logró que Úrsula suba a su auto con algún tipo de engaño o amenazada.
Úrsula había denunciado en varias oportunidades a Martínez por amenazas y violencia de género e incluso el policía tenía una medida de restricción perimetral que había violado dos días antes del crimen.
El femicidio fue descubierto tras un alerta al 911 de un tío del propio imputado que refirió que creía que su sobrino había matado a una joven porque éste le confesó en un llamado que “se había mandado una cagada”.
Al llegar al lugar, la Policía encontró a la chica asesinada y al agresor malherido adentro de su auto, un Peugeot 307.
El sospechoso intentó escapar a pie por los pastizales, pero de inmediato fue reducido y apresado con sangre de la víctima y la propia en su ropa.
Dentro del auto, los investigadores hallaron una cuchilla de carnicero con mango blanco y manchas hemáticas, que se cree fue el arma homicida.
Según las fuentes, todo indica que tras una fuerte discusión, Martínez asesinó a Bahillo a puñaladas y con la misma arma blanca se autoprovocó una serie de lesiones en un intento de suicidio o para fingir un ataque.
El policía, que se desempeñaba en un Destacamento de San Nicolás, quedó a disposición de la justicia como acusado de “homicidio calificado por violencia de género”.
