Después de aquella votación, que ya está en el anecdotario de Argentina, cuando el Cleto dijo: “No puedo acompañar, mi voto no es positivo”, que no comparten un acto el Cleto y Cristina. Se juntaron una vez para decirse lo que tenían que decirse, a puertas cerradas y sin cámaras fotográficas. Se encerraron en el despacho presidencial y se despacharon a gusto. El jefe de Gabinete de Cristina es Sergio Maza, nada que ver con Valeria Mazza que es como una barbie, o sea es linda pero no piensa.

   Sergio dijo que la reunión que mantuvieron Cleto y Cris fue muy seria, cauta y sin adjetivaciones. Pero, uno se imagina que en el fragor de la charla a alguno de los dos se les debe haber escapado algún vocablo terminado en ado, udo, uta y arió. Nos imaginamos algunos pasajes de esa charla. Cris debe haber dicho en algún momento: “¿No me podrías haber avisado que ibas a votar en contra?” “Es que quería darte una sorpresa para el día del amigo”.“Me clavaste un puñal por la espalda”.

    “Está bien, yo te habré clavado el puñal, pero antes, vos me diste la espalda”. “Lo que deberías hacer es renunciar”. “Bueno, dale, pero renunciemos juntos”. Después nunca más,Cristina se fue del país –porque le gusta viajar mucho a la presi–, Cobos quedó al mando, pero sin que mediara ni una llamada diciendo: “Che, Cleto. Me tengo que ir a Estados Unidos. Hacete cargo vos de esto. Y no vayas a votar por nada”.

    No hubo llamadas ni avisos ni tarjetita de invitación ni un gestito de idea. La oportunidad era el día de ayer, cuando se inauguró en la Casa Rosada un busto de Alfonsín, que, según lo que yo aprecié, se parece bastante a cualquiera menos a Alfonsín.Pero,bueno, fue un reconocimiento al primer presidente después de los años de infamia, y era el momento para que todo el arco político oficialista y opositor estuviese presente. Dicen que la presidenta no lo invitó a Cobos, también decían que, aunque sin invitación, Cobos iba a ir igual.

    Pues no, che, se quedó en el Senado dirigiendo una sesión y no aportó por el salón de los bustos. Es una forma rara de conducir el país, ¿no le parece? Presidenta y vicepresidente no se dan bolilla. No tienen contacto. Ni siquiera se juntan para insultarse. Una forma curiosa de ser Gobierno. Claro, a uno le parece que no es la mejor forma.Pero bueno, a veces somos duros en las calificaciones. Por ejemplo: ¿Por qué pensar distinto debe ser tomado como una traición? ¿No es esa la base de la democracia? Una cosa es gobernar por decreto y otra sin Cleto.