Cuando era niño se me dio por juntar estampillas. Era filatelista. Un día mi padre se acercó donde estaba yo trabajando con mi álbum y me dijo: “¿Para qué juntás estampillas?”.“Para tener más”.Me miró con algo de piedad. “¿Cuántas estampillas podés juntar en un día? ¿Diez, quince?”. “No todos los días se puede”, contesté. Me dijo: “Pero supongamos. ¿Diez?. Mientras vos juntás diez estampillas por día, el mundo está produciendo diez mil en ese mismo día. Lo tuyo es un despropósito. Juntá estampillas de flores, entonces la cosa se hará posible”.

    Recuerdo ahora esta anécdota porque entonces, y antes de juntar estampillas de flores, me sentí impotente. Como si algo se me escapara de las manos y por más esfuerzo que pusiera no podría atraparlo. ¿No le pasa a usted con todos los nuevos aportes, descubrimientos, llámelos como los llame de la tecnología y la ciencia? Todos los días aparece algo nuevo, un chiche flamante, una novedad, que no sabemos cómo manejar, que nos exige un tiempo para entender y poner en práctica. El mundo de internet queda muy adelante. Entender medianamente las posibilidades que da internet es vivir pegado a internet, y esto no es posible.

    La telefonía celular ahora no sólo comunica, sino que también graba, fotografía, filma, manda mensajes, agenda. Yo apenas si sé marcar un número de teléfono pero sé que mi aparato encierra secretos para mí que no sé si alguna vez voy a lograr descifrar. Pero no solamente pasa por el entendimiento, pasa por lo económico, porque cada chiche de esos cuesta mucho dinero, y si uno no accede a ellos parece que queda al margen de la época, sin posibilidades de entender lo que para otros, sobre todo para los jóvenes, es una normalidad.

    Cada vez se nos escapa más este mundo y, por lo tanto, cada vez tenemos menos capacidad de entenderlo. Entonces, la brecha generacional se hace un verdadero abismo, porque estamos hablando de dos mundos diferentes, el de ayer, que se quedó tecleando las primeras computadoras en negro y verde, y el de hoy, que es capaz de encontrar la felicidad en una pantalla. Me está pareciendo que están cambiando muchos conceptos y el cambio es más rápido que nuestro entendimiento. Me está pareciendo que lo grave en esta época no es ser viejo, es ser desactualizado.