Una veintena de familias denuncian que fueron estafadas por una empresa que vende viviendas prefabricadas. Aseguran que fueron engañadas con el sueño de la casa propia y que las construcciones que debían ser terminadas en un plazo de 45 días quedaron sin concluirse. En algunos casos, llevan más de 8 meses esperando respuestas.

Las denuncias fueron radicadas en la Unidad Fiscal de Delitos Económicos contra una empresa constructora ubicada en Guaymallén y estiman que en los próximos días, nuevos damnificados irán sumando presentaciones.

“EDR construcciones y servicios” es el nombre que utiliza la compañía que promete la fabricación de viviendas industrializadas en un mes y medio, aunque estos tiempos podían extenderse por “inclemencias climáticas”.  

De acuerdo a los metros cuadrados, se cotizan en promedio desde los $185.000 a los $400.000. El 60% del pago se realiza cuando se firma el contrato y el resto, cuando se entrega la obra.

Cecilia Bogado confió sus ahorros a la mencionada constructora para tener dos casas: una para su papá y otra para ella y su hijo. Vive en San Rafael y de acuerdo al contrato firmado en septiembre de 2018, debían emplazarse en Villa Atuel por una suma de $185.000 con llave en mano, cada una.

“Los problemas comenzaron a surgir desde un primer momento. Venían, buscaban la plata y no había resultados. Un día me llamaron para decirme que no iban a poder trabajar porque que se les rompió la camioneta, luego porque se les pinchó una rueda, otra vez porque tenían a un familiar enfermo…” , explicó.

Así pasaron los meses hasta que por medio de las redes sociales se fueron contactando varias personas que estaban atravesando la misma situación.

Gabriela Golbano, de Las Heras, explicó que “los mismos empleados comenzaron a pasarnos los teléfonos de otros clientes porque estaban cansados de dar la cara porque los dueños no cumplían ni le pagaban a los albañiles”.

“Como toda las empresas constructora de casas premoldeadas, ofrecen diferentes modalidades. A mí me gustó la presentación, que eran estructuras metálicas y parecían resistentes. Pero las chapas se volaron con el primer viento,  la estructura la tuvimos que desarmar y pagar a otras personas para rehacer el trabajo “, explicó otra de las víctimas.

Por su parte, Golbano detalló: “Cuando hicimos el reclamo nos respondieron que pondrían un abogado. Nos dejaron la edificación así y tampoco podemos avanzar porque ya entregamos un dinero… Tuve que buscar a una escribana para que constatara cómo quedó la vivienda porque necesitaba terminarla…”.

Otro afectado, desde Lavalle comentó que está viviendo en una carpa porque esperaba tener su casa lista en marzo.

Por su parte, representantes de EDR negaron las acusaciones. Sostuvieron que tienen documentación y material fotográfico que será presentado ante la Justicia que prueba que lo denunciado es falso. Además, detallaron que existe un número amplio de clientes satisfechos.

“No son estafados, tienen el 60% de las viviendas construidas. El problema es que no han pagado… Tenemos todo en mano de nuestros abogados”, indicaron.

Según explicó Sergio Moto de EDR, las casas no han sido terminadas “por distintos motivos: la inflación, motivos personales y gente que tenía que pagarnos un dinero bastante grande pero se fueron de vacaciones …”. Asimismo reconoció que existen atrasos de hasta cinco meses en tres obras pero con esos clientes se llegó a un acuerdo.

Una de las problemáticas mayores que atraviesa la constructora es la inflación ya que el precio de la vivienda queda congelado a la firma del contrato pero los costos de los materiales aumentan todos los días. “A nadie se le pide más de lo que han pagado”, aseveró Moto.