El pibe corría más rápido que todos sus amiguitos. El rubio que se destacaba sobre sus vecinos en la localidad maipucina de Russell, también era veloz para hacer un reparto de pan, arriba de la bicicleta.
Esos piques, adornados por goles, convirtieron a Pedro Waldemar Manfredini (nacido el 7 de setiembre de 1935) en la joya de las divisiones inferiores del Deportivo Maipú. El DT de la primera Raimundo Orsi (un campeón del mundo con Italia en 1934) vio sus grandes condiciones y lo hizo debutar en la exigente Liga Mendocina de Fútbol.
Manfredini marcó 17 goles en el torneo de la Liga en 1955 y tuvo su gran explosión en 1956, cuando en 20 partidos marcó 37 goles. Decía en una nota posterior: “Siempre recuerdo que les hice 5 goles a Huracán y a Argentino”.
Un periodista que lo vio jugar en esos tiempos lo definió así: “Fue el jugador mendocino más espectacular que vi en las canchas de Mendoza”.
Orsi lo recomendó a Racing, que lo adquirió a principios de 1957. Como parte de pago a Maipú, debía jugar en Mendoza un torneo amistoso. Pedro llegó con Racing y también participó Newell’s para medirse con Gimnasia y los Cruzados en un cuadrangular.
“En el partido entre Racing y Newell’s vino Griffa, me entró muy fuerte y me lesionó. Es un problema que no pude superar del todo y a través de los años siempre me perjudicó”, recordaría luego Manfredini.
En 1957 y en el torneo de 1958 participó de 39 encuentros y marcó 28 goles con la camiseta de Racing. Fue el máximo anotador del ’58 con 19 tantos en una delantera en donde brillaban también Corbatta, Pizzuti, Sosa y Belén.

Fue campeón con Racing en 1958 y se coronó con la selección Argentina en la Copa América de 1959 (2 goles de Pedro). Ese torneo se disputó en Buenos Aires y el seleccionado argentino tenía a varios jugadores de Racing Club. Ni Brasil (campeón Mundial de 1958) con Pelé pudo con esa selección nacional.
Ese año fue transferido a Roma de Italia y en la película “El secreto de sus ojos” se hace alusión a esa venta.

Las estadísticas dicen que Manfredini arribó a Italia el 22 de junio de 1959, comprado por la AS Roma en 78 millones de liras (9 millones de pesos argentinos). Al llegar a la capital italiana, un peridiosta que lo esperaba en el aeropuerto lo bautizó como Il Piedone (pie grande).

Hizo su debut en la Serie A con la Roma el 11 de octubre de 1959 contra Fiorentina y anotó a los cinco minutos.
Jugó en Roma desde la temporada 1959-1960 hasta 1964-1965 , ganando el ranking de artilleros con 19 goles en 1962-1963 (igualado con Harald Nielsen). Totalizó en toda su campaña romana en la Serie A 130 apariciones y 77 goles.
También anotó 9 goles en 14 partidos en la Copa de Italia y 18 goles en 20 partidos en la Copa de las Ferias (actual UEFA) para un total de 104 goles en 164 partidos con la Roma (promedio de 0.63).

Aún mantiene el récord de goles en una sola edición de la Copa de Ferias: 12.
104 gol in 164 partite
Quinto miglior marcatore della storia dell’#ASRoma
Terzo per media gol più alta (0,63 reti a partita)
Una Coppa delle Fiere e una Coppa Italia in giallorosso
Pedro Manfredini 💛❤️ pic.twitter.com/c51NsCa5nJ— AS Roma (@OfficialASRoma) January 21, 2019
Fue un gran goleador en tiempos del catenaccio, de defensas fuertes y cerradas. En Italia se convirtió en una estrella, y no sólo dentro de una cancha de futbol: también llegó al cine, participando en la película “Los Monstruos”, con Vittorio Gassman y Ugo Tognazzi.

En 1965 Inter lo compró, “transfiriéndolo” al Brescia (8 partidos y 1 gol) y luego en Venecia (23 encuentros y 4 goles). Después la vieja lesión en la rodilla le pasó factura. Ya no había piques veloces y llegó la hora del retiro.
Manfredini, que integra una selecta lista de goleadores argentinos del fútbol italiano junto a Enrique Guaita, Omar Sívori, Antonio Angelillo, Diego Maradona, Gabriel Batistuta, Hernán Crespo, David Trezeguet, Gonzalo Higuaín y Mauro Icardi, falleció en Lido di Ostia, una localidad en las afueras de Roma el 21 de enero de 2019, a los 83 años.
Así jugaba Il Piedone:

