Maximiliano Ariel Pipi López tenía 19 años y fue asesinado la madrugada de este lunes al recibir un disparo en el pecho, en el barrio Jorge Newbery de Las Heras. En las primeras horas de investigación surgió que detrás del ataque hubo un problema por tema de drogas, ya que la víctima habría sido ultimada cuando fue a reclamarle dinero de una deuda.

La causa, que lidera el fiscal de Homicidios Carlos Torres –está subrogando a su par Gustavo Pirrello–, tiene a dos sospechosos en la mira: el Petiso y el Poto (se reservan las identidades por pedido de los pesquisas). Ambos residen en la misma barriada en la cual ejecutaron a la víctima y habían dejado de ser vistos tras el hecho de sangre.

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Más allá de eso, en horas de la noche de este lunes, el Poto se entregó en una comisaría lasherina y quedó aprehendido a disposición de la Justicia. Se espera que en las próximas horas sea sometido a una serie de medidas y, luego, el representante del Ministerio Público defina su situación procesal.

Por su parte, policías del distrito El Algarrobal hicieron rastrillajes en las inmediaciones de la zona y dieron con una escopeta en el patio de la escuela Nº4-219 Eliana Molinelli, localizada en calle Moisés Tubert. Al parecer, la misma sería la que utilizaron para terminar con la vida de López y pudo haber sido descartada en la huida de los autores. La misma será sometida a peritajes de rigor, explicaron fuentes judiciales.

También se hicieron allanamientos en los domicilios de los señalados partícipes, en calles Chubut y Río Juramento. En el primer inmueble se incautó un teléfono celular, mientras que en el otro, tres cartuchos de calibre 16, detalla la información.

Pasadas las 21.30, el Petiso, que se encuentra en la orden del día, se mantenía en la clandestinidad.

Discusión letal

La reconstrucción que hicieron los pesquisas policiales y judiciales sostiene que minutos antes de las 3.30, Pipi López llegó con un amigo a la casa del Petiso, en calle Chubut 1653.

En el interior de la propiedad se encontraba el dueño junto al Poto y otro sujeto, cuya participación en el hecho es analizada por los pesquisas.

Según aportaron testigos, López le había vendido algo al Poto hace un tiempo y este le había quedado debiendo un dinero. Al reclamarle el dinero comenzó una fuerte discusión entre ambos.

La versión agrega que el Petiso se molestó por la actitud que tuvo el joven, por lo que comenzó a increparlo. Incluso, le habría dicho: “Qué te venís a hacer el vago en mi casa”. Acto seguido, uno de los dos sujetos le pasó una escopeta y le disparó a corta distancia, por lo que López quedó tendido en la vereda de la propiedad.

La detonación del arma de fuego captó la atención de vecinos que salieron de sus hogares y observaron la situación, razón por la que dieron aviso a la línea de emergencias 911 y desde el Centro Estratégico de Operaciones desplazaron una movilidad al lugar.

Minutos después, efectivos y una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) arribaron a la escena, pero el personal sólo pudo constatar que la víctima ya había fallecido producto de la grave herida de arma de fuego que presentaba en el tórax.

Tras constatar la novedad, se preservó la escena y se solicitó la presencia de personal de la División Homicidios, que inició las averiguaciones en la barriada. Asimismo, especialistas la Policía Científica llegaron hasta allí para realizar los peritajes correspondientes en el teatro de hecho.

Ahora, los detectives esperan que se procesen las huellas y rastros obtenidos en la escena para verificar la veracidad de lo relatado por los testigos acerca de la presencia de los señalados autores del asesinato.

También se esperaba que alguna de las huellas dactilares levantadas en la propiedad coincidieran con las que estaban en la escopeta que fue encontrada en el establecimiento educativo.

Por otro lado, se constató que Pipi López, nacido el 16 de enero del 2000 y con domicilio en la manzana B del complejo, no contaba con antecedentes policiales. No obstante, vecinos entrevistados por los policías lo vincularon con algunos delitos en el lugar, refirieron fuentes de la causa.

En cuanto a los sospechosos, los lugareños los describieron como personas con claros problemas de adicción a las drogas.