El fiscal que dispuso la aprehensión de 11 sospechosos por el crimen de Fernando Báez Sosa (18), quien fue asesinado a golpes a la salida de un boliche en la localidad balnearia de Villa Gesell, consideró que los agresores actuaron con “premeditación” y “tenían un plan”. Además aseguró que dos de ellos “ultimaron” a la víctima cuando estaba “desmayada en el piso”.
Los 11 acusados comenzaron a ser indagados este domingo a las 19 por la fiscal Verónica Zamboni, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Villa Gesell, quien se hizo cargo de la causa. Inicialmente, en el expediente intervino su colega Walter Mércuri, titular de la UFI de General Madariaga, quien estaba de turno al momento del hecho.
El fiscal informó que pidió la detención formal de los 11 aprehendidos al juez de Garantías de Villa Gesell, Leopoldo Mancinelli, por el delito de “homicidio agravado por participación premeditada de dos o más personas”, y que el magistrado hizo lugar a la solicitud.
De acuerdo a Mércuri, dos de los sospechosos están acusados como “coautores” porque “según se ve clarito en las imágenes” son quienes “ultiman a la víctima cuando está desmayada en el piso”. También dijo a Todo Noticias (TN) que uno de estos dos fue quien le aplicó a la víctima “la patada que según la autopsia fue mortal”.
La detención
Cuando la policía golpeó puerta por puerta para dar con los responsables del brutal ataque a Báez Sosa, el grupo de rugbiers dormía en la casa que habían alquilado a dos cuadras del boliche Le Brique.
La ropa con manchas de sangre de su víctima había sido apilada en un rincón de la casa y estaba al alcance de la mano cuando la Policía fue a detenerlos.
En las zapatillas de dos de los jugadores del Rugby del Arsenal Zárate Club encontraron sangre. También quedaron filmados pateando en la cabeza al joven estudiante de Derecho. Para la justicia esos son los “más complicados” y, al momento, fueron señalados como los coautores del crimen.
A su vez, el fiscal consideró que los otros acusados fueron “partícipes necesarios” y que “hubo premeditación” en el ataque contra el estudiante de Derecho.
“Estas personas sabían perfectamente lo que hacían: cuando salen van directamente a buscar a la víctima. Sabían quién era, lo localizaron y fueron a buscarlo, por eso la calificación. Ellos ya tenían el plan de ir a buscar a la persona”, indicó a Crónica TV.
Sobre los incidentes dentro del local bailable, el fiscal remarcó que “la actitud de Fernando fue siempre separar y sin embargo es él el que recibe un golpe de uño de uno de los aprehendidos”, a raíz de lo cual, el personal de seguridad del lugar los sacó a la calle.
El caso
El crimen de Báez Sosa ocurrió el sábado, alrededor de las 4.50, a la salida del boliche “Le Brique”, en la avenida 3 y Paseo 102, en pleno centro de Villa Gesell, donde el joven estudiante de Derecho fue atacado a golpes de puño y patadas que le provocaron la muerte.
Y por el hecho, 10 jugadores de rugby de un club de Zárate fueron aprehendidos en la casa que habían alquilado para pasar sus vacaciones en esa localidad balnearia, al tiempo que otro joven fue localizado más tarde en esa ciudad del norte de la provincia de Buenos Aires.
Los rugbiers fueron identificados por la Policía como Matías Benicelli (20); Ayrton Viollaz (20); Máximo Thomsen (20); Luciano Pertossi (18); Ciro Pertossi (19); Lucas Pertossi (20); Alejo Milanesi (20); Enzo Comelli (19); Juan Pedro Guarino (19) y Blas Cinalli (18).
En tanto Pablo Ventura (21) fue el último detenido pero según el testimonio de su abogado, Jorge Santoro, no estuvo en Villa Gesell al momento del crimen.
