El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, anticipó que declarará el estado de alerta sanitaria, una medida que se empleará por primera vez desde 1947, y que inicialmente se aplicará durante un mes en siete prefecturas (provincias) en momentos en los que los casos de coronavirus rozan los 3.500.

El anuncio de Abe se conoció en la misma jornada en la que las autoridades sanitarias japonesas informaron sobre 367 nuevos casos, un nuevo máximo diario, que eleva los positivos a 3.497 positivos, mientras que los fallecidos son 95.

La aplicación del estado de emergencia, le permitirá al gobierno japonés pedir a sus ciudadanos que eviten salir de sus casas si no es necesario o requerir a las empresas e instituciones que se mantengan cerradas.

El Ejecutivo nipón activó este recurso, denominado legalmente Estado de Emergencia, que sólo está contemplado para situaciones en las que una epidemia avance rápidamente y suponga un “impacto considerable” sobre la salud y las vidas de los ciudadanos, así como sobre la economía nacional.

Para avanzar con esta medida, el gobierno de Abe debió reunir suficientes opiniones de expertos médicos y económicos que justifiquen su aplicación, además de contar con el respaldo de la oposición para una medida considerada como el último recurso frente al virus y que se emplea por primera vez bajo la Constitución nipona de 1947.