La primera etapa de vacunación contra el COVID 19 en Argentina será únicamente a través de la Sputnik V. El dato fue ratificado luego de una comunicación entre el presidente Alberto Fernández y Noubar Afeyan, titular de la empresa farmacéutica Moderna, que puede vender sus vacunas aprobadas en Estados Unidos pero recién llegarían a la Argentina en el segundo semestre.
“La charla fue una aproximación, y si al final nos ponemos de acuerdo, las vacunas llegarían después del segundo trimestre”, comentó el presidente en la Casa Rosada, según publica el portal Infobae.
La vacuna de Moderna se muestra efectiva en los grupos de riesgo de mayores de 60 años, un aspecto clave teniendo en cuenta que la Sputnik V no alcanza este grupo etario, y aún no se sabe cuándo las autoridades sanitarias de Rusia aprobarán su aplicación.
De esta manera se ratificó que la primera etapa de la vacunación en la Argentina dependerá de la llegada de la Sputnik V. Rusia ya remitió 300.000 dosis que se aplican a los trabajadores esenciales y antes de abril debería llegar un volumen cercano a las 30 millones de dosis.
Pero esas 30 millones de dosis aún no están todas fabricadas. Frente a este contratiempo el Gobierno no tiene Plan B, lo que puede derivar en un nuevo tironeo político entre la Casa Rosada y algunos gobernadores.
El Estado Nacional concentra la decisión institucional de comprar las vacunas y después distribuirlas a las 24 provincias. Pero en los últimos días ciertos gobernadores empezaron a evaluar la posibilidad de solicitar al Presidente la autorización para comprar vacunas por afuera del Estado, si lo único que llega es la vacuna rusa, hay resistencia a su uso, o no es posible aplicarla a mayores de 60 años.
“Definitivamente, no”, dijo Fernández cuando le preguntaron al respecto. “Firmamos acuerdos por 51 millones de dosis, a nadie le faltará su vacuna”, agregó el mandatario.
