Este lunes nuevos rubros se sumaron al listado oficial de los exceptuados para trabajar y, luego de 20 días de permanecer cerrados, se sumaron a la actividad los talleres mecánicos, gomerías y casas de repuestos. Pese a la disposición oficial, algunos trabajadores de esos rubros reabrieron con normalidad, otros con mucha incertidumbre y dudas y, los menos, decidieron trabajar pero a puertas cerradas.
Reparación de motos y venta de repuestos
“No está clara la dispocisión presidencial y pese a ello decidimos abrir el local porque tenemos que seguir viviendo. No podemos seguir con el negocio cerrado porque acá hay muchos servicios e impuestos que pagar. Hasta ahora vivimos con las reservas, pero se terminaron”, manifestó Alberto Quiroz, uno de los dueños de taller de reparación de motos en Guaymallén.

El negocio ubicado en Dorrego es familiar y decidieron abrir con ciertas restricciones. “Hemos decidido colocar una faja de seguridad en el ingreso del local con la idea de que nadie entre al mismo, desde la puerta el cliente podrá consultar sus dudas, además, le damos la opción al cliente de ir nosotros mismos a buscar el rodado a su domicilio, lo arreglamos y se lo volvemos a llevar. Mientras menos contacto tengamos, mejor”, expresó.

Aunque para el hombre no está clara la disposición, decidieron reiniciar su actividad ya que se dedican al arreglo de rodados que son para uso laboral. “Además, vendemos repuestos y eso también está dentro de lo permitido”, comentó.
Taller para vehículos oficiales y exceptuados
Otros de los talleres que posee sus puertas abiertas en Guaymallén es el de Roberto Gómez, uno de los seis habilitados para reparar vehículos oficiales, es decir, móviles, motos y utilitarios de los ministerios de Seguridad y de Salud.
“Desde que se dispuso la cuarentena total nosotros quedamos como exceptuados para trabajar con este tipo de vehículos. Pese a ello, hemos respetado un protocolo similar al de los talleres mecánicos europeos, trabajamos con la mitad del personal, a puertas cerradas y con horario reducido”, comentó el dueño del local.

El mecánico también aseguró que desde este lunes también recibirá vehículos de las personas que formen parte de los “permitidos”, es decir, enfermeros que tengan su coche defectuoso, jardineros, ferreteros, personal vinculado a la alimentación, farmacias, lavanderías o quienes deben fumigar. “El requisito es acreditar que están autorizados”, comentó.

El local cuenta con personal reducido, ya que de 8 empleados actualmente trabajan 4 y dos en administración, por lo que por día están recibiendo unos 8 vehículos para reparar.
“Hemos reducido los horarios de atención y estamos de 10 a 14 o 15. Realmente estamos trabajando a conciencia ya que se me contagia un empleado y tenemos que cerrar todo. No es chiste lo que está pasando”, dijo el dueño del lugar.
A puertas cerradas
Por su parte, Rafael es otro mecánico que decidió salir de su casa y comenzar a trabajar en su taller de Godoy Cruz pero a puertas cerradas, ya que la norma le dejaba algunas incógnitas.
“Me van a comer los piojos si sigo en mi casa. Entre estar encerrado ahí sin hacer nada, prefiero venir a trabajar y generar algo de plata”, dijo Rafael que, por ahora, tiene pensado sólo realizar los arreglos de los vehículos que ya tenía en su taller.
“Estoy solo y así seguiré trabajando, tengo 56 años y necesito sobrevivir y mantener a mi familia. Por ahora, el chico que trabajaba conmigo no está viniendo porque prefiero estar solo y tomar las medidas de preventivas necesarias. Yo soy mayor y tengo que cuidarme al extremo”, comentó.
El mecánico aseguró, a modo de queja, que las casas de repuestos abrieron sus puertas, pero la mayoría no realiza envíos sino que uno tiene que dirigirse al local a retirar lo que precisa, lo que le genera un dolor de cabeza.
“Prefiero sacar los autos que tenía pendiente y manejarme así, por ahora, hasta que el panorama se aclare. No quiero recibir una multa por falta de información o alguna desinteligencia involuntaria”, comentó.
