Probablemente sería bastante útil un test bioquímico, como los de embarazo, o algo similar que nos dijese si estamos enamorados. Para algunas personas existe una resistencia, al parecer, natural, con relación a esta situación, a veces por duda razonable o miedo a caer en tal fatal situación de descontrol, necedad y de felicidad también. Por amor se han desatado guerras, se han creado nuevas religiones, han caído gobiernos, se crean canciones, libros y películas. Por amor, la vida se enciende y todo pesa menos, y por amor también la vida se pierde o, al menos, eso parece. En fin, el asunto es que no es una situación fácil de llevar.

Astrológicamente, hay distintos tipos de amor o formas de enamorarse. Hay amores intelectuales, en los cuales es posible pasar horas charlando, y es apasionante ese mundo de complicidad que se desarrolla junto al otro. Es el tipo de amor vinculado a Mercurio, planeta de la comunicación, y las lunas de ambas personas. No es menor este tipo de amor, compartir las palabras, lo imaginario, es casi uno de los amores más peligrosos que existe.

Hay otro tipo de amor que genera alegría y plenitud, es un amor de piel. Es una especie de amor incondicional, yo le digo amor de perros, es alegre y, por supuesto, muy sexual, irracional y feliz como los perros. Este tipo de amores, al contrario de lo que uno piense, no dura poco tiempo, el amor de perros puede ser para toda la vida. A veces hay un vínculo kármico de gracia y colaboración que une a ambas personas.

Hay amores al estilo lucha libre, los cuales constantemente nos llevan a un campo de batalla, nos ejercitan o nos generan daño. Son amores difíciles de llevar; nos hacen crecer como personas, si canalizamos bien las experiencias vividas, pero también se pueden volver destructivos si los mantenemos más de la cuenta. Estos amores involucran aprendizajes con obsesiones, miedos, responsabilidades mal comprendidas y egos mal direccionados. Plutón, Saturno, Júpiter y Neptuno son los planetas que intervienen en estos vínculos.

Y, por supuesto, están los amores check list, esos que cumplen con todos los requisitos sociales que corresponde esperar o buscar en una pareja, que son compañeros, que podría pasar toda una tranquila vida junto a ellos, pero si tan solo nos detenemos un momento nos damos cuenta de que “algo falta”. Son amores en los cuales somos compatibles desde aspectos natales de hermandad y colaboración, pero no desde la pareja.

Astrológicamente no existe la idea de una única pareja ni de alma gemela. Más bien, hay un concepto de encuentros y de intercambio que puede durar segundos o toda una vida. Son encuentros que, naturalmente, transforman la identidad de la persona, es por eso que no es fácil estar enamorado. Sumado a lo anterior, al parecer, tampoco uno puede elegir si estarlo o no, y a veces ni siquiera logramos darnos cuenta de si es amor lo que sucede.

Esta semana, muchos estaremos tomando decisiones vinculadas a esto que llamamos amor, no se obligue a seguir un patrón social, no busque razones para lo que siente. La única certeza en momentos de amor, es la seguridad de estar vivos.