Los huevos fritos deben freirse solamente de un lado, para que la yema quede líquida y pueda ser untada con pan. Aunque su procedimiento de cocción parezca sencillo, hay muchas personas que los dejan muy crudos o demasiado cocidos, por lo que la yema se endurece y ya no hay vuelta atrás. Si querés hacer un huevo frito perfecto, echale un vistazo a esta nota para que de ahora en más la cocción te salga perfecta.

Ingredientes

– Huevo
– Aceite para freír
– Sal
– Pimienta

Elaboración

Colocá 3 cucharadas de aceite para freír o 30g de manteca en el sartén y llevá a fuego medio.
Dejá fundir la grasa hasta que comience a chisporrotear cuando viertas una gotita de agua. Este truco se emplea para saber si la temperatura del aceite es la adecuada para cocinar el huevo frito de manera perfecta.

Rompé el huevo suavemente para que no se deshaga la yema, y dejalo caer sobre el aceite.

Bajá el fuego a mínimo y dejá que se cocine la clara. Cuando esta misma se ponga blanca pero aun percibas visualmente que está cruda, echale ½ cucharada de agua y cubrí el sartén con su correspondiente tapa para que se cocine la yema y la clara se vuelva más firme.

Retirá el huevo frito con una espumadera por debajo del mismo cuando percibas que la yema está espesa pero a su vez líquida por dentro.

Servilo de inmediato y acompañalo con pan fresco o tostado, arroz, bifes con cebolla, salchichas parrilleras, etc.

Sugerencias
Si querés que el huevo quede bien redondo, colocalo dentro de un aro metálico.

Si vas a cocinar más huevos, asegurate que el sartén sea lo suficientemente amplio como para que quepan en él y multiplicá la cantidad de grasa (30g de manteca o 3 cucharadas de aceite por huevo).

Aunque muchos chefs aconsejan cocinar el huevo con sal y pimienta, otros explican que no es bueno hacerlo porque el huevo pierde humedad durante la cocción y se vuelve gomoso.

Cociná muy bien el huevo frito para no tener inconvenientes, dado que 1 de cada 20000 huevos se encuentra contaminado con salmonella.