A días de llegar diciembre, más allá de ser el último mes del año también es indicador que las altas temperaturas comienzan a llegar y con ellas, la necesidad de realizar cambios importantes en nuestra dieta. ¿La razón? Y es que llevar una alimentación saludable en esta época del año, rica en agua y alimentos frescos, es muy importante, ya que las temperaturas elevadas y el aumento de sudoración, pueden producir cansancio y deshidratación.

“Con la llegada del verano y las altas temperaturas, es normal que nuestro cuerpo nos pida alimentos más frescos, como más verduras y frutas que aportan además de fibra y vitaminas y agua… ¡bienvenido sea! Pero siempre hay que tener en cuenta que una alimentación equilibrada acompañada de actividad física hay que tenerla todo el año y no solo los 3 meses de verano para que nos quede bien la bikini. Los hábitos saludables tienen que ser nuestra forma de vida y no una dieta estricta las cuales fracasan rápidamente”, señala la nutricionista María Sol Andrewartha. Y continúa: “La hidratación es fundamental y más en épocas de calor que perdemos más líquido y electrolitos por la sudoración, prestando principal atención a los niños y ancianos que son los más propensos a la deshidratación”.

A continuación, veamos algunas recomendaciones para incorporar a nuestras dietas en este próximo verano:
# Mantenerse bien hidratado. Para ello, la bebida de preferencia será el agua. El exceso de calor y sudoración propios del verano hacen más fácil sufrir deshidratación, lo que es particularmente peligroso en el caso de los niños y los ancianos.

# Verduras y hortalizas. En verano dan más ganas de comer alimentos frescos como las ensaladas, que combinan varias hortalizas y verduras. Es importante dar prioridad a estos alimentos ya que aportan agua, fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes.
# La fruta, ¡un imprescindible! Es importante incorporar fruta a nuestra ingesta diaria. Además, esta también ayudará a hidratarnos (contiene un elevado porcentaje de agua) y a mantener las defensas antioxidantes del organismo. Nos aportan también vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes, como la vitamina C, los polifenoles y los carotenos. Un buen zumo natural, mejor con toda la pulpa y la fibra de la fruta, puede completar esta ingesta.

# Platos, ¡a todo color! Alimentos vegetales de color rojo, amarillo o naranja, ricos en betacarotenos y otros antioxidantes. No nos olvidemos de las zanahorias, calabaza, pimiento rojo, melón y espinacas y berros (verdes por su alto contenido en clorofila, pero también por su contenido en carotenos). Es importante: ¡Dale mucho color a tu dieta! Y para aliñar… no lo dudes: usa aceite de oliva virgen extra.

# Pan y cereales integrales: mejor optar por pan integral para tus bocadillos y sándwiches ‘playeros’. Aporta más fibra, más vitaminas y minerales que el pan blanco. Igualmente, optá por las versiones integrales de cereales, pasta, arroz, etc.

# Legumbres: son un alimento altamente recomendable, por su alto valor nutritivo y su contenido en fibra. En verano lo ideal es consumirlas en forma de ensalada.

# Pescado: es un alimento fundamental en la dieta: fuente de ácidos grasos Omega 3, si es posible consumir al menos una a dos veces por semana. Los pescados son ricos en proteínas, fósforo, magnesio y selenio.
# Preservar la cadena de frío es necesario durante todo el año, pero en esta época se convierte en imprescindible. Hay que tenerlo en cuenta a la hora de realizar las compras, utilizando bolsas isotérmicas y acortando al máximo el tiempo entre la compra y la llegada a casa.
Por último, algunos tips que propone la nuticionista Andrewartha:
· Incorporar a nuestra alimentación frutas y verduras frescas de estación y evitar el consumo de las mismas en conserva o enlatadas.
· Incorporar fuente proteica al plato diario, por ejemplo una ensalada completa con pollo o huevo si sos ovolactovegetariano.
· Frutas frescas o en licuados o jugos naturales.
· Evitar el exceso de sal y azúcar.
· Preferir siempre quesos blandos que contienen menos sodio y grasa.
· Incorporar cereales con fibra a nuestra alimentación.

Y por último, ¡no olvidarse todo acompañado de una buena hidratación y actividad física!
Agradecimiento: Nutricionista María Sol Andrewartha. Mat. 687. Tel: 4248220/30
