Muchos afirman que una de las situaciones más estresantes que puede pasar una persona, es mudarse. ¡Sí! Y es que hacer una mudanza al parecer, es tan estresante que muchas veces puede “trastocar” disferentes aspectos de quien lo viva, desde el ecónomico al emocional.
Una mudanza es sinónimo de cambios y eso implica una ruptura temporal de la rutina y los hábitos cotidianos, una situación novedosa que no siempre es fácil de llevar. Existen estudios que han constatado que las mudanzas constituyen la tercera causa de desequilibrio emocional por estrés, después del duelo familiar y el despido laboral. Cambiar de casa o de ciudad puede tener un enorme impacto en nuestra salud emocional, ya que implica adaptarse a una nueva vida. Romper la rutina establecida puede afectar al bienestar y a la tranquilidad personal, especialmente cuando la decisión es impuesta (por ejemplo, la necesidad de tener que cambiar de ciudad para trabajar).

“El duelo por la separación de la vieja casa”
Al esfuerzo físico que conlleva organizar una mudanza y el nuevo hogar también se puede sumar la angustia emocional que puede agotarnos en el plano mental. Además, en la mayoría de las ocasiones las mudanzas coinciden con momentos claves en la vida de una persona, como casarse, separarse o trasladarse por razones de trabajo. Situaciones que, ya que de por sí, constituyen una fuente de preocupación.
Para evitar la ansiedad y el estrés, y sobre todo que derive en depresión, es bueno abordar con serenidad lo que los psicólogos llaman “el duelo por la separación de la vieja casa”.

Hacer las cosas sin prisas, con planificación, ayuda a asumir los cambios y a evitar un exceso de preocupaciones. Pensar en cómo hacer lo más acogedor posible el nuevo hogar es una buena fórmula de canalizar las energías de manera positiva, pensando en la colocación de los muebles y la distribución de los espacios. Es importante que una decisión como mudarse se madure antes de decidirse, y sobre todo debe tomarse sin tensiones externas.
¿Cómo prepararse para la mudanza?
Es importante tener en cuenta algunos consejos para que el cambio no te resulte estresantepero, lo fundamental, es tomárselo con calma y confiar el asunto a los mejores profesionales al mejor precio posible. ¡Tomá nota de estos tips!
# Planificar
En primer lugar es aconsejable planificar las etapas de la mudanza, así como organizar el embalaje de los muebles y pertenencias por orden de prioridad o de necesidad.
No hay que agobiarse. Planificar antes y después pasar a la acción y a la contratación. Y en este caso, para empezar, una empresa que realice mudanzas locales, tendrá las claves y la experiencia para hacer el trabajo de la forma más profesional.

# ¡A soltar!
Seguro que te suena familiar esta frase: “Si no lo has usado en dos años, deberías tirarlo a la basura” .Ahora es más que oportuno llevar adelante este gran consejo.
La mudanza es un buen momento para desprenderse o regalar todo aquello que no se usa y que permanece guardado en los cajones, por lo que es importante realizar una lista de aquellas cosas que nunca hemos usado y ni merece la pena volver a cargar con ellas. Podemos venderlas o regalarlas. A la hora de embalar, si lo hacemos nosotros mismos, busquemos cajas apropiadasy no las carguemos demasiado. Es mejor cargar muchas cajas pequeñas y de poco peso que cajas grandes que se pueden romper en el traslado.

# Todo etiquetado
Durante la mudanza el caos parece inevitable, sin embargo, se puede evitar etiquetando las cajas. Embalar y etiquetar las cajas de las pertenencias más importantes y las que serán usadas de inmediato, es fundamental cuando te mudes. Asimismo, es aconsejable organizar los espacios de la nueva casa de antemano, para saber exactamente dónde y cómo almacenar los artículos empaquetados y así evitar más confusión.

# El cable e Internet
Si sos de aquellas personas que necesitan estar conectado a la red todo el tiempo ya sea por trabajo o por distracción, además de relajarte viendo tus series favoritas, es importante que contemples con tiempo el traslado de tus servicios de Internet y de cable a tu nuevo hogar, sobre todo, por las agendas que manejan estas empresas y que no siempre son de las más rápidas.
# Armate de paciencia
Recordá que el plan de tu mudanza debe ser flexible y permitirte, incluso, momentos de ocio y descanso. Ante los imprevistos, buscá armate de paciencia y que los nervios no te ganen. Y por último, sepamos que habrá desorden y no nos agobiemos por ello.

¿Un último consejo?, tratá en lo posible de guardar dinero extra por los imprevistos que puedan surgir a último momento.

Como se verá, nadie sabe lo que tiene… ¡hasta que se muda! Y es que cambiar de vivienda implica un cúmulo de emociones positivas y negativas que hay que aprender a gestionar para evitar que nos lleven por delante.Ahora sí, disfrutá de tu nuevo hogar y como dice el refrán: “¡Casa nueva, vida nueva!”
