Ya lo confirmó el Servicio Metereológico: esta semana…¡lluvias! Y es que si bien muchos las estaban esperando –sobre todo aquellos que padecen de las alergias primaverales-, este clima de entretiempo también es un tema al momento de elegir cómo vestirse.

Así, antes estas lluvias que aparecen sin avisar, y que combina una simple llovizna ligera con un chaparrón infernal, sol, viento, o temperaturas que se saltan por completo las predicciones meteorológicas del día, es posible que tengas que modificar tu armario primavera, al menos durante una semana más, y hacer uso de las claves para lograr un buen look que te permita afrontar el agua.  

Para empezar, tomando ejemplo de algunas de las ciudades del mundo donde es imposible esquivar la lluvia, no ya en primavera sino en todo del año: el entretiempo, más que una bisagra entre estaciones, es un estilo de vida. Londres, por ejemplo, ha hecho del look antilluvia de las londoners una seña de identidad: entre sus opciones del día a día no faltan un trench o un impermeable, unas botas tupo Hunter o un paraguas plegable. Prendas que integran cualquier ABC sobre la lluvia, pero que no son las únicas que podes incorporar a tu look cuando el día pasa de sol a sombra en tiempo récord. Veamos algunas de ellas.

¡Atenti con los pies!

Una de las peores cosas de la primavera son los pies mojados, producto de haber salido de casa bajo un sol radiante y con unos mule recién estrenados, y llegar a la oficina media hora más tarde bajo una lluvia torrencial. ¿Conclusión? ¡A no desterrar del todo las botas del armario! Estas pueden ayudarte para adoptar un look antilluvia total.

Las famosas botas de agua -tipo Hunter– son ideales ya que suelen estar hechas de material plástico. Sus diseños cada vez son más fashionistas y podes encontrarlas estampadas o lisas; éstas últimas tienen un abanico de colores entre los que podes elegir. Lo ideal para combinar este tipo de botas es utilizar un pantalón que no sea muy acampanado para que la pierna quepa por dentro de la bota o bien un vestido o falda. Obviamente utiliza medias si no queres sentir frío (sobre todo si salís bien temprano a la mañana). No dudes en optar por las botas de agua…¡te darán un toque informal a tu look que te encantará!

El largo de tus pantalones

Llevar los pantalones remangados hacia arriba o incluso cortando por lo sano si se trata de un jean, haciendo de un chupin un pantalón tobillero, ante los días de lluvias el ideal. Dependiendo de las hechuras del pantalón, un truco funcionará mejor que el otro (evitar los boyfriend jeans o pantalones de pata de elefante): aunque llueva, en primavera puedes llevar los tobillos al aire, así que remanga el pantalón y evita que se moje con la lluvia, u opta directamente por un modelo cropped. Estiloso y funcional, el combo antilluvia perfecto.

¡Sí a los complementos!

Esto no cambia mucho respecto a otras épocas del año. Los complementos son capaces de cambiar por completo cualquier look, aunque en casos particulares como en un día de lluvia es importante que además sean lo más prácticos posible, y cumplan una doble función: que vayan con tu look y que además te protejan de los elementos.

Por ejemplo, un buen paraguas, amplio, con varillas estables y tejido waterproof. También las botas que mencionábamos antes, evitando los materiales más delicados como la gamuza o los zapatos de tela que se mojan –y manchan- enseguida. Un sombrero de ala ancha. Unas medias finas. Unas gafas de sol. Y un pañuelo o headscarf para el cuello o la cabeza. Si llevas paraguas, mejor optar por

¡No te olvides del makeup!

Si está lloviendo a cántaros, quizá no sea un buen día para llevar un smokey eye al trabajo. En días en los que amenza lluvia intensa, prueba con beauty looks más naturales, con bases neutras y maqullaje waterproof, además de un producto para el cabello que evite el frizz, sobre todo si tienes el pelo ondulado.

El detalle definitivo: una buena cola de caballo o una trenza.

Vestirse en capas

Una norma a lo largo de todo el año en países acostumbrados a la lluvia, pero no tanto en otros con climas más cálidos vestirse por capas ya que te ayudará a sobrellevar el clima de entretiempo. ¿Por qué? Muy simple, te permitirá tener encima todas las prendas necesarias para sobrevivir a la lluvia, el sol radiante y el viento a lo largo de una misma jornada. Un ejemplo: una blusa + cardigan + trench (piloto) + pañuelo al cuello. Vestite siempre con las capas más ligeras por dentro y las más pesadas por fuera, para poder ir quitándolas de manera ordenada, según el tiempo que haga.

El trench

Concebido inicialmente como una gabardina militar que debía cubrir del cuello a los pies, en tejido waterproof y altamente resistente, el trench ha dejado de ser una prenda (literalmente) “de batalla” para pasar a ser un indispensable en días de lluvia: si elegís uno largo puede cubrir hasta el 80% de las prendas interiores.

Además, son inmunes a casi todos los cambios climáticos: son ligeros, fáciles de llevar incluso doblados sobre el brazo, y no abrigan en exceso, como sucedería con otros abrigos más consistentes. El trench hoy en día también se ha alejado mucho de aquella prenda caqui de la Primera Guerra Mundial: entallados, con forro interior estampado, y bolsillos y hombros estructurados, son una prenda hiper femenina que a menudo encontramos en colores neutros que funcionan con todo.

Como verás, los días de mal tiempo ya no son excusa para salir a la calle sin estilo ni renunciar a la comodidad así que con las prendas adecuadas, cualquier outfit es válido. Esta semana, ¡que la lluvia ni te moje!