El empresario mendocino Enrique Pescarmona negocia con el fiscal Carlos Stornelli ser el próximo arrepentido en la lista de colaboradores que ya se han prestado a indagatoria para revelar si dieron plata al Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Impsa, la firma de metalmecánica fundada por su familia, aparece en los cuadernos K.

La decisión trascendió luego del giro en su estrategia defensiva realizado por Francisco Rubén Valenti, el ejecutivo de Impsa que decidió colaborar con la investigación. Según los registros realizados por el chofer Oscar Centeno, Impsa habría pagado unos 2,8 millones de dólares para quedarse con la obra pública. 

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Hasta el momento, Pescarmona ha guardado silencio desde que se destapó el escándalo. Pero en la tarde de este miércoles se presentó de manera voluntaria para “colaborar”. Según informa Clarín, el empresario mendocino llevó un escrito ante el fiscal Stornelli. 

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