Hasta acá había pasado más desapercibido que hormiga en un congreso de elefantes. Compañero de fórmula de Cristina, para que la nominación se completara con dos K, Kristina y Kleto. Aunque mucha bolilla no le dio la fulana en la campaña a su segundo. Estaba ahí sentado a un lado, como una silla más pero rellena. Algunos discursos dijo, pero fueron más bien discursitos, y bueno, estaba bien, no era posible que un gobernador de una provincia que nunca había tenido vicepresidente se viniera a agrandar como galletita en la leche.

    Cumplió el papel de segundo con una clara actitud de segundón. Y así también comenzó su desempeño en el Senado de la Nación. Le tocó remplazar varias veces a Cristina, porque, ¿usted vio?, Cristina viaja mucho, y como está buena, todos los presidentes la invitan. Que tenga cuidado con Chávez que ese va al frente con todo. Bueno, para que te manden 800.000 dólares por avión, algunos sacrificios hay que hacer. Entonces, el Cleto tuvo la oportunidad de ser presidente interino y de asentar su poto cuyano en el famoso sillón de Rivadavia.

    Pero siempre muy prolijito, no le tocó ni los clips que la cristina tenía encima del escritorio ni tomó ninguna medida distinta a las medidas que suele tomar Cristina, sobre todo para sus trajecitos. Alguna metida de pata se mandó, como cuando usó el avión presidencial para ir a las cataratas con su familia. Pero bueno, una travesura menor. Así pasaron sus primeros cien días en la vicepresidencia, hasta que el Cleto pateó el tablero, como decimos los argentinos. Dijo acá estoy yo, soy el capo del Congreso y los invito a que este lío que nos tiene más cansados que andinista haciéndole apeteco a otro andinista, se resuelva en mi casa: la Legislatura Nacional.

    Que es precisamente donde ahora tiene un marco para su solución el mencionado conflicto. Es más, hasta se atrevió a convocar a los gobernadores afectados para que se reunieron con él, cosa que abortó Cristina con llamados de teléfonos desesperados: ¡Ni se les ocurra ir a esa reunión! ¿Qué se cree este, que manda más que yo? Entonces, el Cleto tuvo que reunirse con los tres que dijeron que sí. Pero no le importó el número, se reunió igual y limó asperezas. ¿Qué tal? ¿Usted lo tenía al Cleto? Bueno, ahora resulta que es uno de los referentes para encontrarle una salida a la crisis. ¿Cómo terminará esto? Esperemos que bien ¿Cómo será la relación entre él y Cristina de acá hacia delante? Bueno, me parece que va a ser más tirante que vincha de Duhalde. Pero el Cleto logró posicionarse, ya no es más el Cleto, con k, ahora parece que es Cobos, no sé si con K.