Unas seis mil personas disfrutaron de “Vendimia del vino de tantas lunas”, en la que fue coronada soberana 2013 Cintia Denis Man. Pese a la amenaza de lluvia, el agua nunca llegó y la fiesta se pudo disfrutar plenamente. Las autoridades llegaron pasadas las 22, hora que había sido señalada para el inicio de la fiesta. El intendente Roberto Righi recibió al gobernador Francisco Pérez y a parte del gabinete que lo acompaña 

La soberana, que tiene 20 años, representó al distrito Villa Tulumaya y recibió 32 votos a favor. Virreina resultó la prepresentante de La Palmera, Gisela Johana Miattelo.

Cintia recibió un cheque válido por 200 mil pesos en difusión solidaria que le entregó la Fundación de Todo Corazón. La joven destinaróa esa suma a una institución de su departamento.

La lluvia y los relámpagos hicieron dudar si la fiesta de Lavalle se hacía o no. Tal vez, por esa razón, el público en general comenzó a llegar sobre la hora al predio verde del Polideportivo Municipal.

El espectáculo fue llevado adelante por 250 artistas y se destacó por el color y la alegría. Detrás del escenario, los rayos y relámpagos en el cielo parecían formar parte del show. La dirección de la fiesta estuvo a cargo de Carina Díaz.

Aparte del escenario principal, se incorporaron otros tres más pequeños: dos de ellos en los laterales y en el medio del sector en el que se encontraba el público general.

La reina saliente, Evelyn Ramírez, dio un mensaje de despedida, que previamente había escrito. En el mismo agradeció el “apoyo incondicional” de las autoridades y empleados del municipio.

Además, le dio las gracias a quienes no la “juzgaron” por su decisión “de ser mamá y no dejar el mandato”. La gente respondió con aplausos a sus palabras.

También aprovechó la atención del público para requerir “la aparición de Johana (Chacón) y Soledad (Olivera), las dos jóvenes desaparecidas en el departamento que son buscadas intensamente.

Finalmente, la soberana le dejó un mensaje a su hijo: “Me enseñaste el verdadero sentido de vivir y de amar. Sos la luz de mis hijos”, dijo con la voz quebrada de emoción.

Los más entusiastas son los familiares y amigos de las candidatas a reina departamental, que con sus bombos y bocinas comenzaron a ponerle ritmo y calor a una noche bastante particular.

Virginia, de 16 años, vino con su familia a disfrutar de la fiesta: “Me gusta la Vendimia y algún día quisiera representar a mi departamento”, expresó ilusionada.

No obstante, la amenaza constante de tormentas parece haber asustado a la gente, ya que sobraron sillas en los distintos puntos del predio, señal de que el municipio esperaba que llegaran más espectadores. El sector más vacío fue el de los invitados especiales.

Un detalle llamativo fue el recurso utilizado por gente de la comuna para evitar que la lluvia arruinara la fiesta: hicieron cruces de sal con cuchillos clavados en el medio. La tormenta nunca llegó.