La causa del accidente fatal ocurrido el domingo en Maipú, que dejó un saldo de tres muertos, quedará sin imputados.
Así lo decidió la fiscal de Delitos de Tránsito Liliana Giner tras recibir los informes preliminares de los peritajes, los cuales arrojaron que no existió responsabilidad por parte del policía Lucas David Oropeza (27).
Los peritos de la Policía Científica determinaron que no existen elementos que demuestren que el efectivo haya realizado alguna acción indebida o imprudente al volante. Ante eso, se le tomó una declaración informativa y recuperó la libertad tras permanecer demorado las últimas horas.
Asimismo, trascendió que el test de alcoholemia que se le realizó tuvo resultado negativo.
Otro de los elementos que eximieron de responsabilidad al funcionario público sostiene que, cuando se produjo el siniestro, las víctimas fatales circulaban en auto por una calle que desembocaba en la ruta 60, por donde iba el efectivo en su vehículo, siendo esta la vía de mayor jerarquía.

Por esa razón, era Oropeza quien tenía el paso y se deduce que la conductora del otro rodado invadió el carril que le correspondía al policía, explicaron fuentes judiciales consultadas.
El siniestro se produjo cerca de las 15.30 del domingo cuando el efectivo iba a bordo de su Fiat Uno por ruta 60, en dirección al oeste.
Por su parte, Valeria Ávila (36) conducía su Fiat 128 Europa por calle Antenor Rivero, hacia el norte. Junto a ella iban cuatro familiares: dos mujeres y dos niños.
Al llegar al cruce, ambos colisionaron y el rodado manejado por la mujer se llevó la peor parte.
Producto del choque, la conductora, su madre, Carmen Álvarez (75) y un niño, Marcelo Ávila (4) perdieron la vida. Mientras que Sofía Lacroux (23) y su hijita, de 3 años, sobrevivieron.
En tanto, el policía resultó con traumatismo de cráneo y lo internaron en el Hospital Perrupato, pero al día siguiente fue dado de alta.
