La presidenta Michelle Bachelet colocó este viernes la piedra fundacional para la construcción del telescopio más grande del mundo que se ubicará a 3.046 metros de altura sobre el nivel del mar en la cumbre del cerro Armazones. El instrumento permitirá estudiar agujeros negros, galaxias y materias insospechadas.
El Telescopio Europeo Extremandamente Grande (E-ELT) pertenece al Observatorio Europeo Austral (ESO, por sus siglas en inglés) y deberá estar listo hacia el 2024.
“Lo que se levanta es más que un telescopio: aquí vemos uno de los mayores exponentes de las posibilidades de la ciencia”, expresó Bachelet en las redes sociales.

El E-ELT demandará una inversión de unos 1.500 millones de dólares y tendrá un espejo primario de 39 metros y será el telescopio óptico e infrarrojo cercano de mayor envergadura, capaz de captar una 15 veces más luz que los telescopios ópticos más grandes de la actualidad.
Su importancia es fundamental para abordar desafíos científicos como el descubrimiento de exoplanetas similares a la Tierra, la observación de las primeras estrellas y el análisis de la naturaleza de la materia y energías oscuras.
El consorcio ACe, liderado por la italiana Astaldi, Cimolai y el Grupo EIE, estarán a cargo de la construcción de la cúpula y la estructura principal del telescopio, que tendrá un peso de 3.000 toneladas. El E-ELT e suma a una nueva generación de telescopios extremadamente grandes que se construyen en el norte de Chile, zona que ofrece condiciones climatológicas únicas para la observación astronómica.
