Uno de los edificios judiciales de la provincia cerró este martes ante un posible caso de COVID 19 de una de sus empleadas. La trabajadora será hisopada y desinfectarán las instalaciones.
La presidencia de la Suprema Corte tomó la determinación de cerrar el inmueble de la calle Morón, donde funcionan las Cámaras de Apelaciones Civiles y Comerciales ante un caso sospechoso de una de las empleadas.
Esta mujer mantuvo un contacto estrecho con un positivo por coronavirus. Ante esta situación, la trabajadora será sometida a un hisopado en las próximas horas.
En caso de que resulte positivo, las autoridades judiciales analizarán nuevas medidas.
Como acción preventiva, durante la jornada desinfectarán las instalaciones.
