Como en una novela de la televisión pero en la vida real, en pleno casamiento, una mujer irrumpió en la boda de su ex vestida de novia y le rogó que no se casara.
El hecho ocurrió en China y se convirtió en un verdadero escándalo que llegó a los medios de comunicación de ese país.

A pesar del intenso dramatismo y del lío que provocó la mujer, lo único que logró fue la furia del ex que perdió la paciencia, cuando la que estaba a punto de ser su esposa dejó el altar.
En un intento por salvar la boda, el maestro de ceremonias citó un famoso proverbio chino: “Si le preguntas a la vida qué es el amor, es dedicar tu vida a otra persona”. Pero parecían palabras vacías, porque la novia principal y los miembros de su familia estaban horrorizados por la aparición del antiguo amor.
A pesar de que el novio hizo todo lo posible por consolar a su pareja, no logró convencerla de que se quede a su lado. Otro de los invitados bancó a la novia y condenó el modo de actuar de la ex, calificándolo de “irrazonable”. “No destruyas la relación de los demás para satisfacer tu propia obsesión”, dijo. Y reflexionó: “Esto es exactamente por lo que no puedes ser amigo de tu ex. Lo que pasó es más que inapropiado. ¿Cómo podía seguir así con la boda”.
