Está por arrancar la campaña, señores. Faltan decidir algunas listas en algunos distritos pero la mayoría de las listas están listas para dejarnos listos, no, no, para salir a confrontar, a proponer, a hacernos ilusionar con un porvenir mejor, que de eso se trata. Volverán los sonrientes afiches / en las calles de sonrisas a poblar / pidiéndonos un voto aunque menos sea / para poder ganar. Afiches, volantes, pasacalles, folletos, avisos por la tele, por la radio, por los diarios.

    Es mucho lo que está en juego y algunos adoptarán estilos que no son novedosos pero sí peligrosos, al menos. Por ejemplo, el Gobernador Celso Kake instruyó a sus huestes que salgan a caminar la provincia casa por casa, como lo hizo él mismo en la elección pasada. Y por lo que se pudo deducir, él mismo está dispuesto a estas caminatas de estrechar manos, besar niños en brazos y tomar mates lavados. Pero claro, hay una diferencia con el pasado. En la elección pasada había mucha gente que no lo conocía y que no fue a preguntar a Malargüe como decían los afiches.

    Por lo tanto, fue recibido en muchos lugares con cortesía, no digo con entusiasmo, porque un político no entusiasma ni a los de su familia el día que cobra el sueldo, pero, por lo menos, sin agresiones. Ahora ha pasado casi un año y medio de gobierno y la gente tiene su opinión formada. ¿Y si hay rechazo, che? ¿Y si la gente opta por los chiflidos, como ocurrió en la Fiesta Nacional de la Vendimia? No sería buena campaña ir a hacer la campaña en estas condiciones.

    Yo tomaría precauciones, por ejemplo, buscar a alguien que haga de doble de Kake, no va a ser muy difícil encontrar a alguien que sea doble de Kake, y largarlo por los barrios a ver cuál es la reacción de la gente, si no pasa nada, entonces viene el Kake verdadero y hace sus promesas. O si no, directamente usar un casco para evitar ataques como los que sufrió Ciurca la última vez con los tacheros. Alguna precaución hay que tomar, porque puede haber gente que esté disconforme con el gobierno actual, no creo que ocurra, pero bueno, puede haber alguna, y no es bueno terminar una recorrida sobándose los chichones. Se viene la campaña. Tendremos mucho para decir, se lo prometo.