El objetivo es ser más linda, o más lindo, porque hay varios señores con el DNI de siete dígitos que también han incursionado por estas acciones de belleza. Los años se notan y la tipa comienza a tener arruga adentro de las arrugas, entonces se mira al espejo y se encuentra con una especie de identikit de lo que alguna vez fue. Y vienen los estiramientos, las lipoaspiraciones, las cirugías estéticas y las drogas como el botox.

    Con la cara más estirada que parche de bombo o con unos labios gruesos como para besar a tres vagos al mismo tiempo, con la trucha estirada para afuera como si el mate estuviese muy caliente. El botox es una droga en contra de las arrugas que se elabora a partir de la tan temida toxina del botulismo pero en pequeñas proporciones. La fórmula para su elaboración es uno de los secretos mejores guardados en el mundo, lo que ha permitido mantener un monopolio en la elaboración de este fármaco.

   Tiene una duración temporal: el efecto ronda entre 3 y 6 meses, lapso después del cual debe renovarse la dosis. Además, posee algunos efectos secundarios, como reacciones alérgicas, rigidez facial, náuseas. Pero no solamente eso. Sus consecuencias fueron asociadas a algunas muertes y otros graves efectos secundarios similares a los del botulismo. Esto se deduce a partir de un informe de las autoridades sanitarias de Estados Unidos. Parece que en algunos casos la toxina se expandió más allá del área de la inyección a otras partes del cuerpo, resultando en problemas como parálisis de los músculos respiratorios y dificultades para poder tragar.

    Ojo con la mano, queridas y queridos que pensáis en un rejuvenecimiento en base a drogas, porque si bien lo que natura non da el botox lo presta, a veces lo presta en dosis más peligrosas que león con bulimia. Está bien que una o uno pretenda ser más péndex que lo que marcan sus calendarios, pero no a costa de problemas, porque entonces la belleza buscada puede transformarse en conflictos no buscados y, de todos modos, es mejor la salud que la belleza inoculada. Botox suena muy parecido a voto, y al parecer los dos comienzan en un cuarto oscuro.