Los fallos de la Corte Suprema de la Haya son inapelables, o sea, si no te gusta lo que la Haya falló andá a llorar al Calvario o pedile ayuda al santo de las caídas, Zan Cadilla. Y en el caso de la papelera Bosta, la Haya falló. ¿Puede un fallo salir fallado?, dijo Fayad. Y si, muchas veces, la Justicia se ha equivocado. ¿Cuántos tipos inocentes han sido condenados a la pena de muerte, por ejemplo? Y andá a pedirle perdón a uno de esos tipos después de que se cumplió la sentencia. En este fallo, la Corte parece haber actuado más con un sentido político que de Justicia. O sea: “Miren, colegas de la Suprema Corte, quedemos bien con los dos países en disputa, decimos que Uruguay no cumplió con los tratados vigentes, pero que la papelera puede seguir funcionando”. En algunos casos más que ser justos, hay que ser equitativos. Quiero detenerme en este pasaje. Digo yo, este fallo implica un fracaso o varios. Primero, un fracaso de las cancillerías de los dos países que no pudieron, por su cuenta, arreglar el diferendo. Las cancillerías de dos países hermanos que alguna vez supieron ser un mismo país, caramba. Dos países, cuyos más grandes diferendos ocurrieron en el 30, cuando nos ganaron el Mundial –injustamente, porque en el tercer gol, Iriarte estaba en orsai– y con el lugar de nacimiento de Gardel, que los yoruguas dicen que fue Tacuarembó. Pues no se pusieron de acuerdo. Otro fracaso: el Miercosur. ¿Para qué cuernos está el Miercosur si no puede resolver un enfrentamiento de dos de sus socios, ah? ¿Para que se saquen una foto una vez al año y Cristina llegue tarde a la foto, ah? La cuestión es que la Corte nos hizo un corte de manga, y la papelera Bosta sigue fabricando papel a orillas del río Uruguay. Pues bien, reaccionaron los asambleístas de Entre Ríos, juntaron casi cien mil personas en su intento de seguir mostrando su disconformidad. Le pidieron a Cristina que no fuera servil a los intereses de la papelera, que no declamara la defensa de la soberanía, sino que la defendiera y que será la responsable de lo que ocurra de aquí en adelante. O sea, el fallo de la Corte no resuelve nada, y las posiciones siguen encontradas a un lado de un puente que ha desunido más que lo que unió. ¿Qué va a hacer el Gobierno ante esta situación? El asunto es más delicado que mameluco de seda natural. ¿Qué pesa más, la Haya o Gualeguaychú? Yo le preguntaría al pacú, al surubí y al dorado, porque, si somos realmente ambientalistas, debemos reconocer que el río es de ellos.
Bosta
¿Qué pesa más, la Haya o Gualeguaychú? Yo le preguntaría al pacú, al surubí y al dorado, porque, si somos realmente ambientalistas, debemos reconocer que el río es de ellos.
