El ataque de un grupo de rugbiers del club Arsenal Zárate a la salida de un boliche en Villa Gesell, volvió a poner a la disciplina en el centro de la escena como promotor de la violencia. De acuerdo a la autopsia, la causa de deceso de Fernando Báez fue un traumatismo severo de cráneo, un golpe muy fuerte en la cabeza que le provocó un sangrado interno y la muerte inmediata.
Mientras que la Unión Argentina de Rugby informó que se está generando un “programa específico” para ser implementado junto a las 25 uniones provinciales, la Unión de Rugby de Cuyo se adelantó y convocó a una reunión para el 22 de enero con los 19 clubes de la provincia para crear acciones conjuntas de concientización.
El presidente de URC, Andrés Ramos, afirmó que desde hace tiempo se trabaja con talleres y charlas para jóvenes en Mendoza, desde consumo responsable de alcohol hasta educación sexual. En este contexto, repudió la agresión de los rugbiers y consideró que este accionar en “patota es detestable y no corresponde a los principios que el deporte pregona”.
☑️COMUNICADO DE PRENSA UAR
La Unión de Rugby de Cuyo adhiere al comunicado realizado por la ente madre del Rugby Argentina.
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— Unión de Rugby de Cuyo (@URCrugby) January 19, 2020
Frente a esto, el ex Puma mendocino, Rodrigo Báez, reconoció que “en algún punto lo que piensa la sociedad es verdad, pero están generalizando. Cuando son planteles grandes, por ahí se presta para eso, porque es un deporte de contacto. Pero la mayoría de los casos se da a los 16 años, para abajo”.
“En los clubes se intenta erradicar estos comportamientos con sanciones, con educación. No es lo que el rugby enseña, pero pasa. Ha habido varios hechos y hay que seguir luchando”, consideró.

Los líderes negativos en el deporte
La psicóloga Marta Díaz de Dragotta, especialista en agresividad y violencia, analizó el hecho más allá de la disciplina deportiva. “En estos episodios hay que tener en cuenta lo constitucional, lo genético, lo hereditario y lo psicodinámico de los sujetos”, dijo.
“El mensaje es qué pasa en nuestros hogares. Estamos insertos en una sociedad muy violenta donde los valores se han perdido. Todos estos chicos están en plena formación, siguen siendo adolescentes y los adultos somos los encargados de bajar los mensajes y muchas veces no somos coherentes”, cuestionó.
Sobre el hecho, analizó que los once rugbiers detenidos estaban sobre estimulados. “Los peritos dirán que psicoestimulantes, como alcohol y drogas, habrán tomado. Es un disparador muy importante para estas conductas porque es un desinhibidor”, analizó y consideró que “al estar en grupo, algunas personas hacen cosas que solas no harían”.

Comentó que los líderes negativos influyen también en el accionar perjudicial. “En el juego puede ser un líder positivo, pero transformarse en negativo cuando deja de competir”, dijo y puntualizó que este tipo de agresividades se manifiestan en las personas desde pequeña edad y que se puede siempre buscar ayuda con un profesional en salud mental.
En coincidencia, el ex tercera línea mendocino, admitió que “muchas veces las cabezas no son las mejores, por eso hay que trabajar en eso. Cómo institución, cada club, debería fomentar que los líderes no sean negativos o cambiar de líderes para que esto no pase. Hay que tratar de detectarlos a tiempos y bajar línea a estos referentes para que transmita los valores que el rugby tiene”.
Revertir la violencia
El titular de la URC hizo hincapié en la necesidad de romper con los estigmas. “Particularmente, en Mendoza tuvimos un hecho en 2016 que vinculó al mundo del rugby. Nos llamaron a todos violadores”, dijo Ramos, trayendo a colación la denuncia de abuso sexual que recayó sobre cinco jóvenes deportistas.
En 2018, la Justicia de Mendoza dictó el sobreseimiento a quienes habían sido acusados por una joven de 24 años de haberla abusado sexualmente durante los festejos por la consagración nacional del equipo en una fiesta privada realizada en una casa de Chacras de Coria.
Debido a esto, la Unión de Rugby de Cuyo sumó nuevas capacitaciones y charlas para prevenir situaciones de violencia entre los jóvenes, sobre consumo responsable de alcohol y educación sexual. “Tratamos de predicar principios, valores y que del rugby salgan los mejores hombres para la sociedad”, sostuvo.
Consideró que el consumo de “alcohol y las drogas son un cóctel explosivo”, entre los jóvenes y que el rugby no está dentro de “una burbuja”. “Muchos clubes en el tercer tiempo prohíben la venta de bebidas alcohólicas. Se trata de un espacio donde se reúnen los equipos después de enfrentarse”, explicó sobre la disciplina que se busca enseñar dentro y fuera del campo de juego.
En este sentido destacó que la entidad cuenta con más de 6 mil jugadores y que cada club tiene su política interna. “Desde muy pequeños se trabaja el manejo del cuerpo y de la fuerza ya que es una disciplina de contacto”, comentó y resaltó que se realizan campañas sociales para trabajar todos los aspectos relacionados al juego.
“No somos eso que se dice. Tenemos rugby femenino, LGBT y a los Cuyis, el equipo de rugby inclusivo”, señaló haciendo hincapié en los valores que destacan como el respecto, la honestidad y el compañerismo.

“No son rugbiers, son asesinos”
José Luis Ramón, diputado nacional y entrenador de rugby, también analizó el hecho y cuestionó que “no se puede meter en la misma bolsa” a todos los que están involucrados con este deporte.
“La verdad es que es una cosa que a mí me entristece muchísimo y me preocupa la manera en cómo se encara el tema mediáticamente. No se puede meter en la misma bolsa a todos los que están involucrados con el Rugby, porque no son rugbiers los que mataron a este joven, estos son asesinos“, consideró en diálogo con LVDiez.
Y agregó: “Aquel que se involucra en una pelea se está involucrando para golpear, para maltratar a otra persona y no es porque sea un jugador de rugby, de handball o de cualquier otro deporte. Una de las premisas que uno tiene como jugador con los chicos es que uno le enseña que esto es un deporte de contacto y no para golpear a otro. No puede haber violencia para practicar el juego”.
